__meparto_
Qué jodío, el Atónito.
Por cierto, de acuerdo en gran parte con tu análisis anterior.
Pero recuerda una cosa. El trabajador medio europeo, hablo de los países punteros, como siempre, suele ser más sensible a los tiempos de crisis y más receptivo a medidas de recortes salariales aunque sea recortando jornadas y demás. Saben que su futuro pasa por el de su empresa y pelean por ella con uñas y dientes.
Te digo por experiencia que, en España, como tengas un enlace sindical medianamente guerrero en tu empresa no hay manera de hacerle entender nada. Te envenena rapidito todo el cotarro.
Sólo entiende que tú llevas un BMW. Se le olvida quién asumió, asume y asumirá los riesgos. Se le olvida quién invirtió su propio capital para echar a andar la empresa. Se le olvida que si hay que echar la persiana él pierde su trabajo, sí, y el empresario a lo mejor pierde hasta los gayumbos. Mira cómo en las cooperativas el rollo es otro. Todo el mundo rema para el mismo sitio.
Tenemos una cultura de envidia, y no de la sana precisamente.
Sobre el despido barata, no lo defiendo como recurso del empresario ante una crisis, no.
Lo que digo es que esa práctica ayuda a que las empresas tengan los mejores trabajadores para sus objetivos. El ejemplo es fácil.
Si yo tengo un trabajador mediocre con una antiguedad de, pongamos, quince años, y resulta que tengo un tío que me funciona muy bien, pero que lleva año y medio, y resulta que me veo en la obligación de prescindir de uno, pues resulta que igual tengo que despedir al bueno porque no dispongo de liquidez suficiente para prescindir del mediocre, porque a uno lo tengo que indemnizar con 67 días de sueldo, y al otro con 675 días.
Y eso no es justo. Pero no es justo ni para el empresario ni para ese tío que sí trabaja bien. Hay mucho parásito instalado en las empresas cerrando oportunidades a gente con ganas de currar. Eso es así.
Estoy bastante de acuerdo en realidad. Poco que apuntar.
El mal de la empresa española no es culpa de los empresarios, de los empleados ni de Zapatero. Cuando hablamos de un hecho complejo las respuestas simples no suelen ser las acertadas. Y cuando las respuestas simples sólo sirven para descargar la frustración contra un chivo expiatorio, no es que no sean correctas, es que suelen ser atroces. Cuando una ideología aprovecha nuestro lado oscuro para hacer marketing me hierve la sangre, es una grave irresponsabilidad con intereses mezquinos.
Es un mal cultural, los españoles asumimos los roles tradicionales sin darnos cuenta, como los niños maltratados que al ser padres es probable que también sean padres maltratadores. Muchas horas y poca productividad. Las grandes fortunas provienen de los pelotazos, los puestos importantes del compadreo, envidiamos -es cierto- a los "listos" en vez de aprender de los talentosos. Si queremos que la situación cambie en un país cada cual debería asumir su responsabilidad. Como decían en EEUU, no preguntes lo que tu país puede hacer por ti, pregúntate lo que tú puedes hacer por tu país.
Por de pronto, creo que una reforma estructural de la empresa y del sistema comercial se hace urgente. A veces la estructura abre el cambio de valores y no al revés. Si fuera presidente movería hilos para:
1) Eliminar intermediarios parásitos que más que añadir valor al producto o gestionar, impiden una transacción directa y factible entre productor y cliente. Los trabajadores capaces no obtienen el beneficio que se merecen y los clientes ven incrementados los presupuestos sin justificación real. Además, cuando los clientes conocen la trampa, ajustan los presupuestos de forma leonina hasta que los proveedores, parásitos y generadores, no pueden sostenerse.
2) Al hilo de lo anterior, incentivaría el autoempleo. Todo profesional, además de conocer su especialización, debería tener una formación básica en la gestión de una empresa. Concedería préstamos -no ayudas- con alto riesgo. Es decir, en vez de "regalar" dinero a los emprendedores que en realidad obtendrán ese dinero cuando ya no haga falta y sólo si han tenido éxito ellos solos, el Estado sería accionista e impulsor del emprendedor y compartiría su destino, de éxito o fracaso. Es de sentido común pensar que si alguien monta un chiringuito va a deslomarse porque funcione.
3) Dentro de cada empresa, beneficiaría a aquellas empresas que cambiaran la estructura estanca de jerarquías y responsabilidades. Es decir, ni es justo (ni rentable) que un buen empresario pague a un mal empleado que le puede hundir ni es justo (ni rentable) que un empresario parásito se lleve los beneficios que obtiene por la capacidad de un buen empleado que tiene un sueldo escaso. Dentro de la empresa debería existir cierta área común, es decir, las cuentas claras para todos y tanto si las cosas van bien como mal, que eso se note en todos los estratos de la jerarquía proporcionalmente a la responsabilidad propia a cada puesto.
4) Mayor flexibilidad. A un empleado no se le paga por calentar la silla, por tomar cafés, por ser agradable ni por salir más tarde que el jefe. Se le paga por su productividad y punto. Está bien que existan instalaciones que la empresa ceda para que los empleados trabajen pero eso de la contraseña del ordenador cerrada y la caja de cartón para el empleado despedido me parece una torpeza. Hay un trabajo que hacer y tú individualmente o tu equipo de trabajo en conjunto, tenéis que decidir como lograr llevarlo a cabo. El tiempo que se tarde, el horario en que se haga o dónde se haga debería ser el menor de los problemas. Mientras no se salga de ciertos límites necesarios -se necesita contacto entre las partes- cada empleado debería tener la facilidad pero también la responsabilidad de resolver sus propios problemas. Basta ya de empleados tontos que tiran de la manga a un jefe-papá que en realidad no puede estar implicado en cada problema. Empleados resolutivos y empresarios racionales que no interfieran gratuitamente.
Bueno, podría seguir arreglando el mundo pero el problema real es una consecuencia de una lucha irracional entre clases -empresario, empleado- en vez de ver el problema del trabajo y la economía como un esfuerzo conjunto. Así sólo se consigue que haya buenos empresarios y empleados que acaban siendo víctimas de empresarios y empleados "listillos" que se lo llevan crudo. Es una cuestión de personas capaces y responsables, no de desde dónde se ejerza la capacidad y la responsabilidad.
¿Se nota que estoy un poco quemado?
Cuando estoy quemado escribo mucho. _latigo2_