Poco más queda por debatir aquí; las respuestas han sido de una enorme calidad, destacando a BabyZane, que ha sabido posicionarse desde el sentido artístico de la fiesta y ha conseguido criticar ambas posturas con mucha coherencia.
Yo, que desde pequeño he visto esta tradición como algo repugnante, he aprendido con el tiempo que es algo inherente a este país, nuestra seña de identidad (como el flamenco), a veces llevada al tópico nacional estúpido, como puede ser la hora del té en Inglaterra, los vaqueros en EEUU, el sirtaki en Grecia... Por lo que debe ser respetada, pero antes están los animales. De modo que, hablando desde una total ignorancia hacia la tauromaquia, espero que prohíban la muerte del toro, o como situación intermedia que se elimine todo el proceso de ¿tortura? hasta que el espada termina con él; pero supongo que esta última propuesta conllevaría la pérdida de empleo de los picadores y banderilleros, y de una gran parte de la corrida. Pero en algunos países latinoamericanos se prohíbe la sangre en este espectáculo, ¿no?
Ésa es mi propuesta, supongo que inviable; reiterando que no se puede borrar la impronta de una tradición de tal magnitud.
Me gustaría apuntar hacia el futuro, porque conozco a mucha gente joven que disfruta de los encierros y "bous al carrer", o de los recortadores, cuyas acrobacias me parecen dignas de una enorme admiración; pero no conozco a nadie mayor de 50 años que sea asiduo a las corridas en sí. ¿Es posible que en un futuro dejen de llenarse las plazas?