Es que no voy a seguir dieta en esos días. Controlaré lo que coma como lo hago siempre durante las fiestas, nada más, pero esas dos noches y el 25 (y los días de comidas de empresa y con mis amigos de toda la vida) ni voy a ser el grano en el culo de nadie pidiendo una comida aparte como un idiota, ni me va a pasar nada por comer lo que me de la gana 2 noches.
Y en cuanto a beber, más de lo mismo.
A nadie le va a pasar nada por hacer eso, y el no hacerlo me parece una gilipollez épica.
Y, en parte, me parece hasta falta de sensibilidad hacia la madre que se pasa el puto día metida en la cocina como una esclava, y una falta de saber estar en la reunión a considerar.
Dejad la avena, el pollito y el arroz guardao y disfrutad de la comida.