Pienso que hay tres áreas que muchos postergan y una de ellas son las piernas (las otras dos son el cuello y los hombros), ya que usualmente los ejercicios más efectivos también son difíciles de hacer con buena técnica y algunos simplemente desagradables e incluso riesgosos (la sentadilla con barra al cuello por delante de la cabeza, por ejemplo, en la que hay que ser bastante experimentado si no quieres accidentarte, sobre todo con pesos elevados).
Para mí, como practicante de artes marciales, siempre el entrenamiento de piernas ha tenido una importancia primordial, además que por mi estatura, por mucho que las desarrolle, siempre se me van a ver delgadas. Las piernas son los cimientos del cuerpo, y si los cimientos son débiles, el resto de la construcción será propensa a los derrumbes.
El problema es que las piernas hacen mucho trabajo normalmente, incluso aunque uno no entrene, solamente al caminar, por lo que cuesta mucho estimularlas de verdad (y los gemelos son los músculos de las piernas que más trabajan, y usualmente los más difíciles de desarrollar). Por lo tanto deberían ser una prioridad para todo el mundo, aunque cueste más que otras zonas -o debido precisamente a este factor-.
Un sistema que a mi me dio buen resultado fue entrenarlas casi en exclusiva durante un par de meses, descuidando el resto del cuerpo, el cual solo entrené para mantención. Conseguí de este modo unos cuantos centímetros de perímetro extra y además una gran estabilidad para movimientos pesados y básicos como los pesos muertos.