Joder qué panda de psicópatas estáis hechos algunos. Por un lado me he reído un montón y por otro lado algunos me habéis acojonado con lo que pensáis en vuestros ratos libres.
Pues yo te diría, amigo Sport, que efectivamente debes denunciar. Pero como se cómo funciona el tema, y como he tenido algún caso de robo en el coche que he denunciado y el policía en cuestión me ha dicho sin ambages ni rodeos que lo único que entiende esta gente es el palo gordo en medio de tuta la cabeza, te recomendaría lo siguiente.
Tu objetivo es que este piltrafilla desaparezca del pueblo. Es la única solución posible porque en un pueblo pequeño siempre acabará molestando a alguien que te toque de cerca o a tí mismo.
Como a su vez esta gente tiene poco que perder, y el método debe ser expeditivo pero también sería muy interesante que tú no te vieras directamente implicado, te recomiendo que si tienes unos cuantos colegas, de mucha confianza, que no sean de tu pueblo y que no suelan ir por tu casa, y que estén bien dispuestos, pues ya sabes, se le espera, se le engancha discretamente, y a salvo de miradas indiscretas se le da un buen pero buen susto que conlleve un par de manos de hostias a ser posible sin marcas para dificultar denuncias (las toallas mojadas van muy bien) y se le advierte muy seriamente que se largue del pueblo y deje en paz a su pobre abuela.
Mientras eso ocurre, sería interesante que tú estuvieras en un pleno municipal, o jugando a la petanca con unos cuantos testigos. Si es por la noche, asegúrate de estar en un bar lleno de gente y lejos de allí, o mejor, en Calatayud en un agroturismo con catorce más.