Por suerte a muchos/as:
Parvulario: mi primera maestra. Un encanto de mujer a la que le perdí la pista.
EGB: hubo un suplente recien salido de magisterio que nos traía a todas bien aplicaditas en la materia... Todavía recuerdo que nos enseño los volcanes y el dibujo tan estupendo que hice en mi cuaderno. (Tengo una memoria selectiva buenísima).
Instituto: mi profesor de filosofía, un crak, tan loco como sabio... Y mi profesor de griego, que inspiraba más que enseñaba. Uno de los profes de ED. Física que tenía más fe en mi que yo misma.
Universidad: entre personajes y personajillos que tuve de profesores, me quedo con el más despiadado pero realista profesor de Trastornos del desarrollo, un figura, tanto por feo como por ilustrado.
(Vaya, siento haberos contado mi currículum...)
¿Qué vas a cenar hoy?