Empezaré por decir que no creo que las disposiciones de ese tipo favorezcan la convivencia idiomática y no creo que aporten nada bueno.
Por lo que tengo entendido, y creo que no me equivoco, en Euskadi podemos rotular como nos de la gana (eso es seguro, porque lo veo todos los días), pero creo que si rotulas también en Euskera (además de castellano) te subvencionan una parte del gasto del cartel. No lo puedo afirmar categóricamente pero creo que es así.
Me parece una medida que no es traumática y que discrimina positivamente el idioma minoritario de una comunidad sin que vaya en detrimento del otro idioma. Tienes la opción de rotular como quieras pero si rotulas también en Euskera te pagan parte del coste. No veo nada malo en ello.
Aún así, insisto en que estas cosas sólo consiguen la eterna confrontación.
A mí me parecería bien la obligatoriedad de rotular en ambos idiomas. Al fin y al cabo, tanto en Euskadi como en Cataluña viven, o están de paso, personas que sólo saben defenderse, o se desenvuelven cómodamente, en uno sólo de los dos idiomas, los menos, pero los hay. Así que lo natural sería que estuvieran en ambos, y fin del problema. De manera natural y al gusto de todos. Como debiera ser siempre.
El pleno del Parlament ha admitido a trámite el nuevo Código de Consumo de Cataluña, que prevé un endurecimiento de las sanciones por no rotular en catalán. Todos los grupos han votado a favor, excepto PP y Ciutadans que se han opuesto con enmiendas a la totalidad.
La nueva normativa establece que cualquier comerciante que no rotule o realice las facturas, contratos, instrucciones, folletos publicitarios o presupuestos de su comercio al menos en catalán puede ser multado hasta con 10.000 euros, cuando hasta el momento el castigo alcanzaba como máximo los 3.000.
Además la norma establece el precepto de la "disponibilidad lingüística" que obliga a los comerciantes a cumplir el deber de responder en catalán a los consumidores que se les dirijan en este idioma.
La normativa ha contado con la firme oposición del PP y Ciutadans. Especialmente duro ha sido el portavoz del Grupo Mixto, José Domingo, que ha tildado la actitud sancionadora de "enfermiza", "demencial" o "borroka". Domingo interpreta que resistirse a rotular en catalán puede acabar siendo castigado hasta con un millón de euros, cantidad establecida en la ley para las conductas de vulneración del código graves o muy graves.
Domingo ha acusado al tripartito de establecer un "régimen del terror", un régimen de "catalán obligatorio" que, en su opinión, elude la "regla básica de la proporcionalidad".
No deja de hacerme gracia, por otro lado, que el portavoz del Grupo Mixto utilice una palabra en Euskera para describir la polémica lingüística en Cataluña. Tiene su coña.
Por cierto, la palabra que utiliza, Borroka=Lucha, está completamente fuera de contexto, como podéis ver por su significado. Otra cosa es identificar la palabra con la expresión "kale borroka", es decir, "lucha en la calle", identificada dicha expresión en los últimos tiempos con los subnormálidos mendrugos quemacontenedores de mi querida tierra.
También es cierto que identificar la medida del Gobierno Catalán con determinadas expresiones relacionadas con la violencia no parece casualidad ni un hecho fortuito, lo cual, de confirmarse su intención, no deja en muy buen lugar, en mi opinión, al señor José Domingo.
Saludos en todos los idiomas del mundo, hermanos.