Winston Bogarde
Let the music play
Hace unos días fui a ver lo que se cocía por Plaza Catalunya, y me llevé una grata impresión en cuanto a la heterogeneidad de los protestantes. Gente de todas las edades y perfiles sociales en comunión para denunciar lo que todo el mundo sabe. Hasta aquí todo perfecto.
Ahora bien. Fui unos días después, y, como me esperaba, pude observar como ese ambiente reivindicativo dejó paso al despiporre. Se asemejaba más a una rave que a una acampada. Allí se respiraba de todo menos ambiente reivindicativo. Se había convertido en una casa ocupa en pleno centro de Barcelona. Y bueno... el perfil social se redujo sustancialmente... a uno.
Los de siempre perdieron la oportunidad de que la gente se los tomase en serio. Ya no se representa a nadie en esa acampada.
A partir de aquí, lo que ocurra a partir de ahora, hablando mal y pronto, me la suda.
Ahora bien. Fui unos días después, y, como me esperaba, pude observar como ese ambiente reivindicativo dejó paso al despiporre. Se asemejaba más a una rave que a una acampada. Allí se respiraba de todo menos ambiente reivindicativo. Se había convertido en una casa ocupa en pleno centro de Barcelona. Y bueno... el perfil social se redujo sustancialmente... a uno.
Los de siempre perdieron la oportunidad de que la gente se los tomase en serio. Ya no se representa a nadie en esa acampada.
A partir de aquí, lo que ocurra a partir de ahora, hablando mal y pronto, me la suda.