La mayoría de las cosas que has dicho no estan demostradas. El Rey cobra unos 9 millones de € al año para el y su familia, con lo que le sobre hace lo que quiera. A su hija no le ha ayudado a robar. Cuando fue a cazar elefantes fue invitado por un jeque. Y si se opera en la sanidad privada es porque a los militares nos pagan la sanidad publica y la privada.
Si vieras las noticias te darias cuenta que todos los dias hay nuevos casos de corrupcion ya sean de un partido o de otro y por muchos que quites ladrones del mando nunca acabaran con todos.
Lo de la Bárbara Rey lo sé yo por que mis vecinos llevan 30 años trabajando en hoteles de Sierra Nevada y los ha visto juntos.
Lo de la herencia de sus padre, la casa real no lo ha negado, ni nadie lo ha negado, por algo será.
Lo de ayudar a su hija y a su yerno a robar, ahí están los correos que se han presentado al juez.
La clase política de un país es igual que la casta de ese país, si hay políticos corruptos que siguen gobernando es por que los ciudadanos los seguimos votando (Gil por ejemplo en Marbella, cuantos años se tiró ganando elecciones), todos vemos mal que un político tenga dinero en paraísos fiscales y se le abuchea y se le dice de todo, pero cuando nuestro vecino o primo o hermano nos dice que cobra en negro (o nosotros mismos) ya no nos parece tan mal. Cuandos un político utiliza sus influencias para cobrar de más nos parece mal, cuando nosotros mentimos para conseguir becas o subvenciones o lo que sea (y si mentimos es por que no las necesitamos y sabemos que diciendo la verdad no nos la van a dar) nos parece bien.
En los países nórdicos el sistema político es igual que el nuestro, y ayí nadie roba, ni los políticos ni los ciudadanos, aqui dices que cobras en negro y eres el puto amo, ayí dices que cobras en negro y te escupen en la cara llamándote ladrón por que le estás robando al estado, y por consiguiente, al resto de ciudadanos.
El problema no es político, es social, leéte el lazarillo de tormes, y verás que poco hemos evolucionado... seguimos con la picaresca española