Crixo
New member
Un articulo que he encotrado para echarnos unas risas, que razon lleva en algunos aspectos; jajajaj es un tocho pero esta muy gracioso
Fauna de gimnasio:
Hay gimnasios de todo tipo, desde el cubículo sin ventanas hasta el que parece un centro comercial. Lo que no suele cambiar es el tipo de gente que va a ellos, con esta nueva serie vamos a conocer un poquito mejor la fauna que se puede encontrar en un gimnasio cualquiera:
Los fijos: da igual la hora o el día de la semana que vayas, siempre están allí, llueva o truene. Son especímenes que parecen no tener casa, trabajo o familia, su única preocupación es ir al gimnasio. Suelen ir en grupos de unos cuantos y de vez en cuando sueltan risas o comentarios varios, son un grupo bastante cerrado.
Novatos: son fáciles de reconocer, van con su tabla en la mano buscando la siguiente máquina por toda la sala; cuando la encuentran se quedan un rato mirando intentando adivinar su funcionamiento para seguidamente ir a preguntarle al monitor como cojones se usa. Son seres entrañables y merecen un respeto, todo el mundo ha sido novato alguna vez.
Preplaya: todo el mundo conoce alguno, suelen apuntarse de dos en dos al gimnasio más o menos en primavera. Su objetivo es estar fuertes para lucir cuerpo en verano y la única rutina que conocen es pecho-biceps, pecho-biceps y pecho-biceps; una vez llega el verano desaparecen hasta el año siguiente.
Pata-pollo: individuos cuya única meta es entrenar el tren superior, según ellos las piernas ya las entrenan corriendo algún día a la semana. El nombre viene de la apariencia que da tener el cuerpo de cintura para arriba fuerte y con volumen y las piernas que parecen ramas de bambú, cual jilguero o periquito.
Pseudoexpertos: son lo que se podría conocer como teóricos del gimnasio. A primera vista pueden parecer novatos pero no, que no te engañe su barriga o su falta de tonificación, estos seres llevan años en el gimnasio y son expertos consumados en la realización de los ejercicios. No dudarán en corregirte cualquier cosa que hagas, desde “es mejor si no respiras cuando levantas la barra” hasta “dobla un poco más el codo para hacer eso”.
Hormonados: gente con cuerpos enormes, totalmente desproporcionados y la gran mayoría con pata-pollo. Gritan al levantar las pesas y después las tiran al suelo importándoles una mierda si hay alguien cerca; suelen tener moreno patrocinado por rayos UVA S.A., cejas depiladas y suelen ser grandes aficionados al Quimicefa. En fin, para gusto los colores.
La larva: adolescente que se apunta por primera vez a un gimnasio, está a medio formar y aún no ha pegado el estirón pero quiere ponerse como Schwarzenegger (Chuache para los amigos). Van de un lado para otro sin saber que hacer de modo similar al novato pero con la espalda más encorvada.
Aquaman: es normal sudar haciendo algún ejercicio, pero lo de estas personas no es humano. Los reconocerás por el charco que se forma a su alrededor, sobre todo si la actividad es spinning. No suelen usar desodorante ni toalla.
El “flipao”: ponen pesos excesivos en los ejercicios pero luego no son capaces de hacer ni una repetición sin ayuda. El que más sufre con estos sujetos es que el amigo que les ayuda a levantar el peso.
El gordifuerte: personas que confunden la grasa con el músculo, no se acercan a nada aeróbico ni así les maten. Suelen andar con los brazos algo separados del cuerpo, como un vaquero antes de disparar pero con forma de cruasán. Recuerda, que no te quepa una camiseta no significa que estés cuadrado.
Mimos: suelen estar más perdidos que Punset en Telencinco, se pasean por todo el gimnasio esperando que alguien haga un ejercicio que les resulte atractivo para, inmediatamente, ponerse a hacer lo mismo. No tienen rutina fija, cada día es una aventura.
Los monitores: hay distintos tipos de monitores, desde el que pasa de todo y eres invisible para él a no ser que tengas dos tetas, el ninja que por más que lo busques nunca lo vas a encontrar, hasta el más raro, el que te ayuda para que hagas los ejercicios bien y no te lesiones.
El mirón: bastante común en todos los gimnasios, su objetivo principal no es ganar músculo ni perder grasa, es ver cuantas más tías buenas mejor. Tienen la curiosa habilidad de poder mirar para un sitio y a la vez estar diseccionando a la muchacha de turno cual Terminator, los más expertos pueden incluso girar la cabeza 180º para no perderse ni un detalle. No dudarán en estar horas haciendo el mismo ejercicio si la vista es buena y su sueño siempre será apuntarse a clases colectivas femeninas (aeróbic o derivados).
Si hay mirones significa que, efectivamente, las mujeres también van al gimnasio. A continuación se resumen las más habituales:
La chica: hay gimnasios donde las chicas que van se pueden contar con los dedos de una mano. Cuando alguna de estas insensatas aparece es objeto de todas las miradas y conversaciones, siendo el momento más esperado por los clientes. No suelen durar más de 1 mes.
La siliconada: asidua al botox y a la silicona que va al gimnasio no solamente para hacer ejercicio, sino también para que la miren, siempre hacen los mismo: sentadillas y ejercicios para abductores.
La hiperactiva: suelen ser chicas (puede haber algún chico, hay gente para todo) con el cuerpo excesivamente delgado y fibroso cual insecto palo, por norma general dan varias clases seguidas, normalmente de spinning y pedalean como si les fuera la vida en ello mientras todo el mundo se pregunta por qué hacen tanto ejercicio si no les hace falta.
Las amigas: se apuntan al gimnasio de dos en dos y suelen durar 1-2 meses, se pasan el día en la cinta o en la bicicleta sin parar de marujear.
¿Y tú, en qué tipo de espécimen eres?
Fauna de gimnasio:
Hay gimnasios de todo tipo, desde el cubículo sin ventanas hasta el que parece un centro comercial. Lo que no suele cambiar es el tipo de gente que va a ellos, con esta nueva serie vamos a conocer un poquito mejor la fauna que se puede encontrar en un gimnasio cualquiera:
Los fijos: da igual la hora o el día de la semana que vayas, siempre están allí, llueva o truene. Son especímenes que parecen no tener casa, trabajo o familia, su única preocupación es ir al gimnasio. Suelen ir en grupos de unos cuantos y de vez en cuando sueltan risas o comentarios varios, son un grupo bastante cerrado.
Novatos: son fáciles de reconocer, van con su tabla en la mano buscando la siguiente máquina por toda la sala; cuando la encuentran se quedan un rato mirando intentando adivinar su funcionamiento para seguidamente ir a preguntarle al monitor como cojones se usa. Son seres entrañables y merecen un respeto, todo el mundo ha sido novato alguna vez.
Preplaya: todo el mundo conoce alguno, suelen apuntarse de dos en dos al gimnasio más o menos en primavera. Su objetivo es estar fuertes para lucir cuerpo en verano y la única rutina que conocen es pecho-biceps, pecho-biceps y pecho-biceps; una vez llega el verano desaparecen hasta el año siguiente.
Pata-pollo: individuos cuya única meta es entrenar el tren superior, según ellos las piernas ya las entrenan corriendo algún día a la semana. El nombre viene de la apariencia que da tener el cuerpo de cintura para arriba fuerte y con volumen y las piernas que parecen ramas de bambú, cual jilguero o periquito.
Pseudoexpertos: son lo que se podría conocer como teóricos del gimnasio. A primera vista pueden parecer novatos pero no, que no te engañe su barriga o su falta de tonificación, estos seres llevan años en el gimnasio y son expertos consumados en la realización de los ejercicios. No dudarán en corregirte cualquier cosa que hagas, desde “es mejor si no respiras cuando levantas la barra” hasta “dobla un poco más el codo para hacer eso”.
Hormonados: gente con cuerpos enormes, totalmente desproporcionados y la gran mayoría con pata-pollo. Gritan al levantar las pesas y después las tiran al suelo importándoles una mierda si hay alguien cerca; suelen tener moreno patrocinado por rayos UVA S.A., cejas depiladas y suelen ser grandes aficionados al Quimicefa. En fin, para gusto los colores.
La larva: adolescente que se apunta por primera vez a un gimnasio, está a medio formar y aún no ha pegado el estirón pero quiere ponerse como Schwarzenegger (Chuache para los amigos). Van de un lado para otro sin saber que hacer de modo similar al novato pero con la espalda más encorvada.
Aquaman: es normal sudar haciendo algún ejercicio, pero lo de estas personas no es humano. Los reconocerás por el charco que se forma a su alrededor, sobre todo si la actividad es spinning. No suelen usar desodorante ni toalla.
El “flipao”: ponen pesos excesivos en los ejercicios pero luego no son capaces de hacer ni una repetición sin ayuda. El que más sufre con estos sujetos es que el amigo que les ayuda a levantar el peso.
El gordifuerte: personas que confunden la grasa con el músculo, no se acercan a nada aeróbico ni así les maten. Suelen andar con los brazos algo separados del cuerpo, como un vaquero antes de disparar pero con forma de cruasán. Recuerda, que no te quepa una camiseta no significa que estés cuadrado.
Mimos: suelen estar más perdidos que Punset en Telencinco, se pasean por todo el gimnasio esperando que alguien haga un ejercicio que les resulte atractivo para, inmediatamente, ponerse a hacer lo mismo. No tienen rutina fija, cada día es una aventura.
Los monitores: hay distintos tipos de monitores, desde el que pasa de todo y eres invisible para él a no ser que tengas dos tetas, el ninja que por más que lo busques nunca lo vas a encontrar, hasta el más raro, el que te ayuda para que hagas los ejercicios bien y no te lesiones.
El mirón: bastante común en todos los gimnasios, su objetivo principal no es ganar músculo ni perder grasa, es ver cuantas más tías buenas mejor. Tienen la curiosa habilidad de poder mirar para un sitio y a la vez estar diseccionando a la muchacha de turno cual Terminator, los más expertos pueden incluso girar la cabeza 180º para no perderse ni un detalle. No dudarán en estar horas haciendo el mismo ejercicio si la vista es buena y su sueño siempre será apuntarse a clases colectivas femeninas (aeróbic o derivados).
Si hay mirones significa que, efectivamente, las mujeres también van al gimnasio. A continuación se resumen las más habituales:
La chica: hay gimnasios donde las chicas que van se pueden contar con los dedos de una mano. Cuando alguna de estas insensatas aparece es objeto de todas las miradas y conversaciones, siendo el momento más esperado por los clientes. No suelen durar más de 1 mes.
La siliconada: asidua al botox y a la silicona que va al gimnasio no solamente para hacer ejercicio, sino también para que la miren, siempre hacen los mismo: sentadillas y ejercicios para abductores.
La hiperactiva: suelen ser chicas (puede haber algún chico, hay gente para todo) con el cuerpo excesivamente delgado y fibroso cual insecto palo, por norma general dan varias clases seguidas, normalmente de spinning y pedalean como si les fuera la vida en ello mientras todo el mundo se pregunta por qué hacen tanto ejercicio si no les hace falta.
Las amigas: se apuntan al gimnasio de dos en dos y suelen durar 1-2 meses, se pasan el día en la cinta o en la bicicleta sin parar de marujear.
¿Y tú, en qué tipo de espécimen eres?