No estoy de acuerdo en que una frase, por el mero hecho de que sea antigua, automáticamente se considere una mierda y fuera de contexto.
Si así fuera, no sé de qué sirve el poso que va dejando el ser humano a través del tiempo.
Quizá para darse cuenta de que para que haya poso, se necesita que pase el tiempo, y no todo es extrapolable en el tiempo, ni todo puede aplicarse en cualquier época.
Si pongo un lema de los reyes católicos, la iglesia cuando mandaba, Hitler o Robespierre, imagino que como lema útil y factible es, más bien, una mierda.
Yo soy bastante más viejo que tú, concretamente 46 años, y debo haber estado perdiendo el tiempo, porque no veo las cosas tan meridianamente claras como tú, Javirex. Es más, cuanto más mayor me hago, más relativizo todo.
Tampoco soy acérrimo de ninguna ideología, simplemente cuando oigo hablar a unos, me puede gustar más o menos, pero cuando oigo hablar a otros, me fastidia mucho más.
También me gustaría que me explicaras claramente que es lo que haces tú para no darles de comer a aquellos de los que hablas, y si estás completamente seguro de que a tí no te la meten bien doblada, o aunque sea la puntita, para que en caso afirmativo, nos expliques claramente a los que no estamos tan formados, como debemos proceder para evitarlo.
Saludos.
Pues, la verdad, que una frase con casi un siglo se considere aplicable a un contexto social y político de un siglo posterior me parece un absoluto atraso. Ponme cualquier otra frase de la época y te diré lo mismo.
Ponme cualquier otra frase de más atrás y seguiré pensando igual.
Y en realidad no es por la frase en sí.
Es por el motivo y el contesxto histórico en el que se dió esa frase.
Hay frases que pueden aislarse del contexto, y frases que nacen por el contexto, y es lo que le dan sentido.
Y más cuando se da acentuando ciertos aspectos de quien la da para que no quede duda ese cariz.
Y si crees que en el siglo XXI se dan las mismas circunstancias que en aquella época, pues perfecto.
Cualquier frase puede ser superflua, pero aquí el trasfondo es el que es, y como ni se puede ni se ha intentado separar una cosa de otra, hoy por hoy a mi me parece una mierda.
Que el pleno siglo XXI se nos guíe por ideologías de principios del XX es un retraso completo, es retrógrado y es inútil, excepto para quienes quieren que eso no lo sea, y dudo mucho que seamos tú, yo y el resto de gente de a pie que no gana dinero con tales ideologías.
Tengo las cosas no meridianamente claras, si no diáfanas.
No creo en ninguno de los partidos, y mucho menos cuando se empeñan en posicionarse en la izquierda o la derecha. Y lo que tengo diáfano es que no votaría a un color sí o sí, aunque me perjudique. Si soy de izquierdas y el partido de izquierdas me perjudica, puede olvidarse de mi voto. Si soy de derechas y se la el mismo caso, pueden aplicarse el cuento. En este país, desgraciadamente, no es así. Aquí tenemos el complejo de vivir en democracia por que hubo 40 años de dictadura, algo de lo que, después de 35 años, también estoy más que cansado.
Así que voto nulo. Siempre.
Es mi único derecho como ciudadano a la hora de decirles lo que quiero, lo único que puedo hacr, y eso hago. De mi no van a comer, no desde luego de mi voto.
Y no, no es que no me la metan doblada. Sólo con las leyes que me obligan a cumplir y las multas que me puedan soplar ya me la meten. Pero eso es inévitable.
Dónde no me la meten doblada es venidíendome humo.
No me trago sus ideologías retrógradas.
No me creo sus programas.
No me creo sus promesas.
Y ya aprendí muy bien como funciona, en mi caso la izquierda: fui delegado sindical, cerré puertos, reventé actos de ciertas personalidades provinciales del PP, me he llevado bolazos, todo eso muy jovencito, porque era yo muy creyente... y al final, el polítiqueo, el trapicheo y la falacia de la supuesta izquierda (que iba de la mano con mi sindicato), a la hora de la verdad, no sólo no movió un dedo, si no que vendió a un montón de padres de familia por un trapicheo. Y todos a la puta calle. Eso que hoy se llama ERE. Y de por medio, liberados con dietas gastánoselas alegremente en putas y farlopa con ciertos representantes del partido en cuestión.
No seré tan viejo como tú, pero a mis espaldas llevo lo mío, y hablo por experiencia. La suficiente como para decir que una frase comunista o una frase fascista de principios del siglo XX no es más que un dogma que, en su contexto social, político y económico, seguramente significaría algo. Pero según van pasando los años, es una mierda más grande y más inútil.
Si todavía pensamos esos bloques tan delimitados existen como para seguirlos, bien vamos. Porque a la hora de firmar acuerdos que les conviene, se les olvida muy pronto que son izquierda y derecha. Son izquierda y derecha cuando les da la gana, que no se nos olvide a nosotros, a los números. Lo son cuando quieren mover a las masas con frases, con arengas, con lemas revolucionarios o retrógrados... cuando nos la quieren meter doblada.
Pues a mi, con ese cuento de las ideologías y las banderitas, no me la meten más.
Ni la puntita.
El que se deja engañar con las mismas arengas y frases manidas década tras década, es porque quiere.
Saludos.