Sí. En caso que se desee una radicalización para eliminarla rápidamente (lo que no es tampoco muy saludable, pero en fin, gustos son gustos), si no se tiene una buena reserva de músculo y vigor (tipo los fisioculturistas cuando terminan lo que le llaman de "volumen"), se acaba quemando más rápido la poca estructura magra que la grasa, y también con consecuencias de debilidad, lesiones, no poder desarrollar las otras actividades.
Y los caminos son dos: el más razonable para las personas que no están atadas a un calendario de eventos o competencias, es ir gradualmente mejorando la musculación, y si la alimentación es adecuada, esos depósitos grasos van disminuyendo. El otro camino, es, manteniendo en control que esa grasa no suba mucho, una vez bien fortalecido, radicalizar para intentar eliminarlos más rápidamente.
Y finalmente, si eso es emocionalmente tan importante, queda la vía quirúrgica (abdominoplastia), que tiene también sus inconveniente.