No pude poner mis entrenos y pienso cada vez con mas coherencia la razon por la cual hago estas cosas, culturimo, sudor, tanto oxido.
Esta semana he sentido la muerte golpeandome el hombro, resignada y llevada de espaldas a un ser tan querido, siento aún la conmocion de cientos de flores negras, altares y humo de incienzo, caigo de rodillas ante ese gran hombre, tan conocido por muchos que de solo pensar que se ha ido, niegome a que se haya dejado vencer; no soy el creyente asiduo de iglesias o congregaciones, pero en momentos como este no hay otro camino que dejarse llevar por este consuelo divino, consuelo mediocre, no se si hay un cielo o un averno, el se ha ido y de él solo tengo el recuerdo de lo que fue.
Hoy a muerto el ultimo criollo, a caido un grande en su gloria, hoy, tan cerca y tan lejano...
... Adios viejo mio.
QDP: Guillermo Barras