Javirex
Banned
El chaval de 18 años, llamado Juan. Buen chaval pero muy mentiroso. Mentiroso como el sólo. No lo había más mentiroso, una capacidad pa inventarse papas fuera de serie, acojonante. En su barrio tenía ya a todo el mundo quemao de tantas trolas y no le hablaba nadie, claro.
Estaba ahí solo una mañana, mirando un escaparate, en su mundo, cuando le dan dos golpecitios por detrás:
- ¡Hombre, Juan, que de tiempo!
- ¡¡Hombre, Migué!!
- Pos ná, que te estoy viendo de lejos y digo, "si ese es Juan, y hace casi un año que no lo veo..."
No veas. Un año... y Juan enmonao por contar una papa. Y éste virgen...
A Juan lo había pillao en blanco, pero como era un gran aficionado a la trola, enseguida se le iba formando la crónica en la cabeza... "Te vas a cagar... un año, uuufff, qué de cosas..."
- Tú no tienes prisa, ¿no, Migué?
- No, yo no, hoy tengo to el día libre
- Aaaah... pues es que no me ves desde hace tanto tiempo porque es que... esto... he estao en... en Kenia.
- ¿En Kenia? ¿que lejos no, Juan?
- Eh.. sí. Que me fui allí con unos colegas. Uno vino de Huelva y el otro vino de... Alburquerque... Y traían tres Winchester, y como yo he sido campeón de tiro olímpico, pues allí que nos fuimos a la caza del león.
- ¿A la caza del león?
- Sí. Concretamente a la caza del león feroz cuando ataca. Manso cuando duerme, pero feroz cuando ataca.
- Joder, Juan, es increíble... Y tendrás alguna anécdota, ¿no?
- Fuuuuu... Pues nada, nos fuimos pa allá, nos adentramos en la selva y cuando llevabamos, ná, 10 minutos, me salta un león al acecho.
- ¿De verdad, Juan?
- Hombre, ¿te iba a mentir yo?... Total, que saco el Winchester y le meto un tiro en medio de los dos ojos. Y después saqué un machete y le corté una para y me la puse aquí en el hombro.
- ¿Y eso?
- Hombre, todo el mundo en Kenia sabe que si llevas la pata de un león al hombro eres gran cazador. Eso da un caché y un prestigio que no hay quien te aguante...
- ¡Qué guapo, Juan lo que me estás contando, me cago en la puta!
- Pero es que eso no es todo... Es que seguimos andando y al ná, a los... 3 minutos, otro león que me ataca así al acecho.
- ¡No jodas!
- Y cojo el Winchester y ¡pam!, enmedio los ojos. Muerto el león.
- ¡Cojones, Juan, que guapo!
- Sí, sí... Y cojo el machete, y le corto la otra pata. Y me la pongo en el otro hombro. Ahí yo con las dos patas, una en cada hombro... Que si una es la ostia, dos patas es la reostia, y yo ahí con las dos patas... Espérate un momento, hombre, el teléfono, a ver quien es...
A esto le suena a Juan el móvil y se pone a hablar un rato. Termina y ahí estaba Migué que no cabía en el pellejo esperando que siguiera la historia.
- Bueno, Juan, términame de contar la historia, cojones.
- Ah, sí, perdona.. por dónde iba, que se me ha ido...
- Sí, me estabas contando que tenías las dos patas puestas en los hombros...
- Ah, sí... ¡¡y le comí to el coño del tirón!!
Estaba ahí solo una mañana, mirando un escaparate, en su mundo, cuando le dan dos golpecitios por detrás:
- ¡Hombre, Juan, que de tiempo!
- ¡¡Hombre, Migué!!
- Pos ná, que te estoy viendo de lejos y digo, "si ese es Juan, y hace casi un año que no lo veo..."
No veas. Un año... y Juan enmonao por contar una papa. Y éste virgen...
A Juan lo había pillao en blanco, pero como era un gran aficionado a la trola, enseguida se le iba formando la crónica en la cabeza... "Te vas a cagar... un año, uuufff, qué de cosas..."
- Tú no tienes prisa, ¿no, Migué?
- No, yo no, hoy tengo to el día libre
- Aaaah... pues es que no me ves desde hace tanto tiempo porque es que... esto... he estao en... en Kenia.
- ¿En Kenia? ¿que lejos no, Juan?
- Eh.. sí. Que me fui allí con unos colegas. Uno vino de Huelva y el otro vino de... Alburquerque... Y traían tres Winchester, y como yo he sido campeón de tiro olímpico, pues allí que nos fuimos a la caza del león.
- ¿A la caza del león?
- Sí. Concretamente a la caza del león feroz cuando ataca. Manso cuando duerme, pero feroz cuando ataca.
- Joder, Juan, es increíble... Y tendrás alguna anécdota, ¿no?
- Fuuuuu... Pues nada, nos fuimos pa allá, nos adentramos en la selva y cuando llevabamos, ná, 10 minutos, me salta un león al acecho.
- ¿De verdad, Juan?
- Hombre, ¿te iba a mentir yo?... Total, que saco el Winchester y le meto un tiro en medio de los dos ojos. Y después saqué un machete y le corté una para y me la puse aquí en el hombro.
- ¿Y eso?
- Hombre, todo el mundo en Kenia sabe que si llevas la pata de un león al hombro eres gran cazador. Eso da un caché y un prestigio que no hay quien te aguante...
- ¡Qué guapo, Juan lo que me estás contando, me cago en la puta!
- Pero es que eso no es todo... Es que seguimos andando y al ná, a los... 3 minutos, otro león que me ataca así al acecho.
- ¡No jodas!
- Y cojo el Winchester y ¡pam!, enmedio los ojos. Muerto el león.
- ¡Cojones, Juan, que guapo!
- Sí, sí... Y cojo el machete, y le corto la otra pata. Y me la pongo en el otro hombro. Ahí yo con las dos patas, una en cada hombro... Que si una es la ostia, dos patas es la reostia, y yo ahí con las dos patas... Espérate un momento, hombre, el teléfono, a ver quien es...
A esto le suena a Juan el móvil y se pone a hablar un rato. Termina y ahí estaba Migué que no cabía en el pellejo esperando que siguiera la historia.
- Bueno, Juan, términame de contar la historia, cojones.
- Ah, sí, perdona.. por dónde iba, que se me ha ido...
- Sí, me estabas contando que tenías las dos patas puestas en los hombros...
- Ah, sí... ¡¡y le comí to el coño del tirón!!