- Mamá, mira te llamo desde aquí, desde los Emiratos Árabes, porque yo sé que con el que me casé, Mohammed, manda dinero a papá, manda dinero a mi hermano y tó, pero mamá, na más que le gusta darme por detrás... Na más que quiere aliento en la nuca. Y me está doliendo la zona anual, porque le quita la "u" y me mete hasta los huevos y tó...
- ¡Pero, Pepi! Pero hija mía, por favor, ¿como te vas a separar de ese hombre? Con el dinero que le manda a tu padre, que desde que te casaste con él no dobla el lomo. Ni tu hermano. Que ha mandao dos Masserati. Que ha mandao un rolls Royce... ¿cómo te vas a separar? Aguanta.
- Pero mamá, es que me da unos pollazos...
- ¡Cállate ya la boca! ¡Aguanta estóicamente! ¿No ves que nos manda 20.000 euros to los meses?... No te vayas a separar, como te separes te quito la cabeza... No me vuelvas a llamar.
A la semana:
- Pepi, te dije que no me llamarás más por eso. Que sacaras fuerza de flaqueza...
- Es que no puedo mamá, es que na más que quiere eso, está todo el día... me echa 15 ó 20 to los días... No quiere ni mamazos, no quiere nada... Na más que quiere mano left en deltoide left, mano right en deltoide right y tto paentro... Mamá, que me voy a separar...
- ¡Que no te separas, Pepi!
- Que sí, mamá, porque mira, cuando me case con él, yo tenía el culito como una moneda de 10 céntimos. Y ahora lo tengo como una moneda de 2 euros...
- Pero Pepi, ¿¿por 1 euro 90 te vas a separar??