En esta pelicula , los verdaderos culpables son los padres de los dos y los que van a sufrir las consecuencias .
Y todo por no inculcarles a los hijos los valores de la vida y llevarlos de la mano hasta que se hagan hombres de provecho .
Luego ira un dia mi hijo tan tranquilo y algun descelebrado de la ideologia que sea le podra quitar la vida porque se cree en su derecho .
Y entonces sera cuando yo haga justicia , y no sera hacer lo mismo con el asesino , sino lo hare con sus padres . Se que ellos quizas no tengan la culpa , pero MI HIJO TAMPOCO LA TENIA .
PD: ¿igual me he pasado no ? jejjejejjeje.
Pues mira, al hilo de eso.
Resulta que ayer estoy esperando en la parada del autobús a que lleguen mis hijos del cole. Cuando llevo un rato, llaman a casa de la Ikastola diciendo que el autobús trae un retraso de 20 minutos, por un problema de disciplina con un alumno.
Resulta que el chaval, estudiante de la ESO, se monta en un autobús que no le corresponde, y la cuidadora le pide el justificante paterno. El chaval no lo lleva, luego el colegio le dice que no están autorizados a llevarle en ese autobús.
El chaval, ni corto ni perozoso, se niega a bajarse del autobús, alegando que ese día va a comer donde su abuela y que le viene mejor este autobús.
Pues bien, el director del colegio opta por llamar a otro autobús, cambiar al resto de los niños al autobús nuevo, y dejar al rebelde en el primero.
Cuando llamo al colegio, indignado, me dice el director que sólo le quedaba la opción de obligarle físicamente, y que eso no lo podía hacer porque le podía caer un puro a él y al colegio.
Es decir, por culpa de un niñato de 13 o 14 años mis hijos llegan media hora tarde a comer, todos los padres de la parada esperando esa media hora a que llegue el nuevo autobús, y aquí no passsssssssa nada.
Espero que, por lo menos, a su papi y a su mami le cobren el autobús que han fletado de más, y que expulsen el niño del colegio, porque yo, este mundo, ya no lo entiendo.
Si soy yo, engancho al niño de la oreja y lo saco por el tubo de escape del autobús, fíjate.
Así que, sí, desde luego. Algo muy malo estamos haciendo con la educación de los niños.
¿Alguien, de cierta edad, se imagina, con trece o catorce años, negándose ante el director de su colegio a bajarse de un autobús? A mí no se me hubiera pasado por la cabeza. Yo no entiendo nada.