No todos los padres son iguales, mi viejo, cuando yo tenía 16 y empecé a querer entrenar con pesas, compraba los discos de hierro y a veces se venía cargado en el ómnibus con 30 kilos. Y me averiguó el único gimnasio que existia en aquel momento que tenía un tipo que sabía (no era autorizado levantamiento olímpico y nosotros comenzamos en forma clandestina).
Varios de mis amigos también tuvieron apoyo de la familia (a veces hasta de más)
El otro punto, es si una variable de tipo médico está fuera de control, es algo que tiene que ser cuidado, no de forma estúpida, sino objetivamente. Casi seguro no son los suplementos ni el gimnasio lo que causa los problemas, y probablemente tampoco tengan interacción una cosa con la otra. Pero eso no significa que el problema tenga que ser ignorado.