Lo tengo clarísimo.
Todas las mujeres afirman que buscan x cosas en un tío, pero realmente el primer sopetón es el físico, como nos pasa a nosotros. La diferencia es que nosotros lo reconocemos y ellas no.
Todas las tías te dirán que no les importa la barriguita de su churri, ni que se esté quedando calvo.
Pero yo sólo sé que cuando entra un buen maromo por la puerta, y cuanto más castigue y más cara chulo merendero tenga, todas se pispisean. Punto pelota.
Y luego entrará lo demás. A lo mejor luego el tío les cae como el culo y no lo pueden ni ver, pero de momento el primer polvo se lo lleva el guaperas chuloplaya. Es así, y uno ya tiene mucha mili.
Todas las tías te dirán también que no les gustan lo tío musculosos, pero también mienten.
Es la naturaleza. Las hembras buscan al tío grande, fuerte y seguro de sí mismo, por lo menos para aparearse. A lo mejor, para casarse, igual buscan otras cosas, como la simpatía, la inteligencia. Pero vamos, para arrimar, lo externo.
Y los tíos, más de lo mismo. Pero de manera más abierta. Es la diferencia.
Y ahora, a aguantar collejas femeninas, fijo.