Hacen 2 años, un poco más, entre por primera vez a un gimnasio con la idea de bajar la panza. Tuve que largar varias veces por problemas de salud y operaciones, y cada recuperacion era una cuenta regresiva para volver al gimnasio . Sigo peleando contra mi panza jaja, pero descubrí el placer de la lucha contra el hierro y la satisfacción de superarme a mi mismo, aunque sean pasos cortitos, si puedo meter 1kg más que en el entrenamiento anterior, es porque soy más fuerte que antes. Pocas cosas en la vida me producen tanta satisfacción, pero claro, ustedes saben de que hablo ;-)