xluxis
Tío con ganas de luchar
Venga, vamos a filosofar en plan barato......
Joder, Hermanos del Hierro, este mensaje va a ser de los más difíciles que he escrito en este foro y es porque, siendo un tío corriente de la calle y sin una gran profundidad en mi preparación cultural (al menos así me considero) solo puedo hablaros con el corazón y haciendo uso de mi sentido común. Me diréis que, entonces, para qué coño me meto en berenjenales y a eso solo puedo responderos lo mismo que le decía a Joly hace un par de días: Porque creo en nuestra responsabilidad en el futuro de los que me siguen ( hijos y nietos) y creo profundamente en que dentro de todos nosotros, los que de una u otra forma estamos creando día a día ese futuro para ellos en el contexto de nuestra propia individualidad, existen una serie de cualidades de sentido común y de lo realmente importante que es necesario que cuidemos, por encima, muy por encima, de lo que ese bla bla bla de los políticos con el que nos aporrean constantemente y mil veces al día, y que no pretende sino llevar el agua a su molino, nos está intentando forzar a pensar. Me explico:
Desde que Adán y Eva andaban en porretas por el mundo han existido diferentes modos de ver las cosas, y el más antiguo ejemplo de lo que digo está en la ostia que Caín le lanzó a Abel con la quijada de un asno, como consecuencia de que pensaba (no sé si justamente o no, no estaba allí, aunque por mis años casi pudiera ser ja ja ja) que su hermano estaba siendo favorecido por el padre de los dos. Quiero decir con esto que las diferencias de criterio entre unos y otros es algo consustancial con el hecho de ser personas. Nadie es igual a otro, siempre hay, y seguirá habiendo, diferencias entre las distintas formas de pensar y de desarrollarse de unos con las de los de al lado, gentes más listas y más torpes, más vehementes y más serenas, más ricas y más pobres…. Y en esas diferencias estriba, muy posiblemente creo yo, la naturaleza " humana" del hombre y la garantía del desarrollo de la Humanidad y el potencial de su progreso. Si todos pensásemos igual y reaccionásemos igual, el mundo estaría “muerto”, le faltaría el dinamismo necesario para progresar.
Sí, muy bien PERO.... y en ese pero está la madre del cordero, a mi modo de ver.
Habláis ( hablamos todos ) de izquierdas y derechas, de tiranos y víctimas, de hijos de puta que apalean o asesinan a seres indefensos y de opresores que sojuzgan a quien pueden o se les deja, de las ventajas de unos u otros sistemas de gobierno…. hablamos incluso ( y ahí tenemos los exaltados criterios de George o de Marduk respecto a la mierda que son los estados y los gobiernos ) de lo deseable que sería un mundo en el que todos los proletarios ( entendiendo por tales a quienes han de trabajar para vivir, o sea, de la inmensidad de la gente en general ) unidos defendiesen ese ideal de la justicia social....... Sí, todo eso existe, es cierto y sería imbécil negarlo, está claro. A lo que pienso que debemos negarnos es a (sea por falta de la necesaria reflexión previa a la formación de un determinado criterio o incluso por simple pereza mental) dejarnos arrastrar por ese exceso de información, a veces abrumador, de quienes tienen en sus manos los suficientes elementos de coacción, propaganda y formación del criterio colectivo como para llevarnos por donde quieren.
Desde que Goebbels, en la Alemania nazi, puso en marcha la máquina de la propaganda de manera institucional, a todos nos quedó palpablemente demostrado, con las prácticas tanto de los unos como de los otros (nazis, americanos, rusos...etc), que era posible llevar a los pueblos por donde sus gobernantes se proponían que fuesen, quedando entonces esos pueblos inermes y en sus manos, incluso dispuestos a morir por ideas que, en muchos casos, ni compartían ni, posiblemente, siquiera entendían. Este es un hecho que no podemos negar sin negarnos, a la vez, una visión imparcial de la realidad que vivimos cada día. Y si a esto añadimos esas continuas referencias, tan utilizadas hoy en día por quienes nos gobiernan, al “…y más hiciste tú”, la confusión resulta ya acojonante y nos lleva al clásico refrán de “mal de muchos consuelo de tontos “. ( Esto debería leerlo el Pepiño Blanco ese, tan aficionado a echar balones fuera a las espaldas de sus “ enemigos” del PP ja ja ja ja ).
No voy a defender la idea de que los gobernantes, por el mero hecho de serlo, sean unos hijos de puta, evidentemente, pero lo que sí pienso es que el poder tiene, para los que lo ejercen, la cualidad de hacer posible el poder de corromper, y que nadie, aunque sea gobernante o dirigente político, puede librarse ( salvo que sea una especie de santo o mártir idealista ) de la tentación, o al menos el riesgo, de caer en usar de forma más o menos egoísta ese poder que se les ha dado por el pueblo. Son ellos los que se esmeran, porque tienen todos los medios que necesitan para ello, en crear estados de opinión que favorezcan a sus fines políticos para el tiempo presente y sistemas de lograr, por medio de los planes culturales para la juventud, pongamos por caso, que esos criterios trasciendan el tiempo presente y se prolonguen en el futuro. No os pongo los ejemplos de lo que está pasando con la lengua catalana y la vasca porque pienso que no es necesario, todos ya habéis pensado en ellas, seguro.
((Algún día podríamos hablar de las posibilidades reales de encontrar trabajo de los niños que hoy están aprendiendo, o van a aprender, solo el idioma catalán, vasco y gallego, cuando lo busquen en regiones en las que solo se hable español. Su dependencia de los políticos y de los empresarios (esos que sí se cuidan de llevar a sus propios hijos a aprender español, inglés o el idioma que sea, porque ven ese evidente riesgo de futuro aislamiento cultural) mucho me temo que sea tan grande, para la mayoría, que se vean constreñidos a aceptar el trabajo que se les ofrezca, y al precio que sea, en sus regiones de origen. Mal asunto este que pienso que debería preocuparnos a todos y que solo aflorará dentro de unos cuantos años, cuando esa generación llegue a la edad adulta y ese peligro se presente ya como real)).
La pregunta es: ¿Cómo se evita ese riesgo por parte de quienes se exponen a ese ataque a su libertad, o sea nosotros, los simples mortales que vivimos el día a día procurando resolver los problemas inmediatos que se nos presentan ( piso, salario, comida, vestido, tiempo libre, salud…..etc etc etc) y que ocupan preferentemente, como es lógico, nuestra atención?.
Mi respuesta es una: Asumir que ese riesgo de ser manipulados existe realmente e intentar, con los medios a nuestro alcance ( que son pocos, seguro, pero uno de los cuales lo tenemos siempre a mano, nuestro propio cerebro y consiguiente capacidad de pensar ) luchar contra esas maniobras que se gestan sigilosamente en los subterráneos de lo cotidiano.
Estos días he estado leyendo con alguna atención los mensajes que hemos puesto todos en esto temas de la bomba de ETA, y el de la ejecución de Sadam Huseim y he llegado a la conclusión de que todos (y cuando digo todos me refiero a TODOS los que hemos escrito, incluido yo) hemos adolecido de un defecto general, y es la falta de independencia mental.
No sé si sabré decirlo bien, pero a lo que me refiero es a que en todos esos mensajes, tanto los que orientan la opinión en un sentido como en el contrario, todos nos hemos dejado llevar por lo que se nos dice y se nos repite una y otra vez. La propaganda institucional (periódicos, TV, radio, tertulias y tertulianos, comentarios y entrevistas a políticos, etc etc etc) posiblemente nos ha privado de la libertad necesaria para ejercer nuestra propia libertad e independencia de pensamiento. En todos esos mensajes, tanto los míos como en los de los demás, se ve con claridad meridiana que unos y otros pensamos más en lo que hemos oído y visto que en lo que, si nos paráramos serenamente a reflexionar sobre estas cuestiones, posiblemente deduciríamos por nuestra propia cuenta.
En fin, como veréis mi capacidad para poner sobre la mesa ladrillos cada vez más gordos es ilimitada, así que me guardaré las muchas más cosas que se me quedan en el tintero, más que nada para no ponerme más pedante y gilipollescamente intelectualoide de lo que me he puesto hasta ahora. Perdonad, majetes, el rollo
Un abrazo a todos __genial__ _abrazo_ _abrazo_ __genial__
LUIS
Joder, Hermanos del Hierro, este mensaje va a ser de los más difíciles que he escrito en este foro y es porque, siendo un tío corriente de la calle y sin una gran profundidad en mi preparación cultural (al menos así me considero) solo puedo hablaros con el corazón y haciendo uso de mi sentido común. Me diréis que, entonces, para qué coño me meto en berenjenales y a eso solo puedo responderos lo mismo que le decía a Joly hace un par de días: Porque creo en nuestra responsabilidad en el futuro de los que me siguen ( hijos y nietos) y creo profundamente en que dentro de todos nosotros, los que de una u otra forma estamos creando día a día ese futuro para ellos en el contexto de nuestra propia individualidad, existen una serie de cualidades de sentido común y de lo realmente importante que es necesario que cuidemos, por encima, muy por encima, de lo que ese bla bla bla de los políticos con el que nos aporrean constantemente y mil veces al día, y que no pretende sino llevar el agua a su molino, nos está intentando forzar a pensar. Me explico:
Desde que Adán y Eva andaban en porretas por el mundo han existido diferentes modos de ver las cosas, y el más antiguo ejemplo de lo que digo está en la ostia que Caín le lanzó a Abel con la quijada de un asno, como consecuencia de que pensaba (no sé si justamente o no, no estaba allí, aunque por mis años casi pudiera ser ja ja ja) que su hermano estaba siendo favorecido por el padre de los dos. Quiero decir con esto que las diferencias de criterio entre unos y otros es algo consustancial con el hecho de ser personas. Nadie es igual a otro, siempre hay, y seguirá habiendo, diferencias entre las distintas formas de pensar y de desarrollarse de unos con las de los de al lado, gentes más listas y más torpes, más vehementes y más serenas, más ricas y más pobres…. Y en esas diferencias estriba, muy posiblemente creo yo, la naturaleza " humana" del hombre y la garantía del desarrollo de la Humanidad y el potencial de su progreso. Si todos pensásemos igual y reaccionásemos igual, el mundo estaría “muerto”, le faltaría el dinamismo necesario para progresar.
Sí, muy bien PERO.... y en ese pero está la madre del cordero, a mi modo de ver.
Habláis ( hablamos todos ) de izquierdas y derechas, de tiranos y víctimas, de hijos de puta que apalean o asesinan a seres indefensos y de opresores que sojuzgan a quien pueden o se les deja, de las ventajas de unos u otros sistemas de gobierno…. hablamos incluso ( y ahí tenemos los exaltados criterios de George o de Marduk respecto a la mierda que son los estados y los gobiernos ) de lo deseable que sería un mundo en el que todos los proletarios ( entendiendo por tales a quienes han de trabajar para vivir, o sea, de la inmensidad de la gente en general ) unidos defendiesen ese ideal de la justicia social....... Sí, todo eso existe, es cierto y sería imbécil negarlo, está claro. A lo que pienso que debemos negarnos es a (sea por falta de la necesaria reflexión previa a la formación de un determinado criterio o incluso por simple pereza mental) dejarnos arrastrar por ese exceso de información, a veces abrumador, de quienes tienen en sus manos los suficientes elementos de coacción, propaganda y formación del criterio colectivo como para llevarnos por donde quieren.
Desde que Goebbels, en la Alemania nazi, puso en marcha la máquina de la propaganda de manera institucional, a todos nos quedó palpablemente demostrado, con las prácticas tanto de los unos como de los otros (nazis, americanos, rusos...etc), que era posible llevar a los pueblos por donde sus gobernantes se proponían que fuesen, quedando entonces esos pueblos inermes y en sus manos, incluso dispuestos a morir por ideas que, en muchos casos, ni compartían ni, posiblemente, siquiera entendían. Este es un hecho que no podemos negar sin negarnos, a la vez, una visión imparcial de la realidad que vivimos cada día. Y si a esto añadimos esas continuas referencias, tan utilizadas hoy en día por quienes nos gobiernan, al “…y más hiciste tú”, la confusión resulta ya acojonante y nos lleva al clásico refrán de “mal de muchos consuelo de tontos “. ( Esto debería leerlo el Pepiño Blanco ese, tan aficionado a echar balones fuera a las espaldas de sus “ enemigos” del PP ja ja ja ja ).
No voy a defender la idea de que los gobernantes, por el mero hecho de serlo, sean unos hijos de puta, evidentemente, pero lo que sí pienso es que el poder tiene, para los que lo ejercen, la cualidad de hacer posible el poder de corromper, y que nadie, aunque sea gobernante o dirigente político, puede librarse ( salvo que sea una especie de santo o mártir idealista ) de la tentación, o al menos el riesgo, de caer en usar de forma más o menos egoísta ese poder que se les ha dado por el pueblo. Son ellos los que se esmeran, porque tienen todos los medios que necesitan para ello, en crear estados de opinión que favorezcan a sus fines políticos para el tiempo presente y sistemas de lograr, por medio de los planes culturales para la juventud, pongamos por caso, que esos criterios trasciendan el tiempo presente y se prolonguen en el futuro. No os pongo los ejemplos de lo que está pasando con la lengua catalana y la vasca porque pienso que no es necesario, todos ya habéis pensado en ellas, seguro.
((Algún día podríamos hablar de las posibilidades reales de encontrar trabajo de los niños que hoy están aprendiendo, o van a aprender, solo el idioma catalán, vasco y gallego, cuando lo busquen en regiones en las que solo se hable español. Su dependencia de los políticos y de los empresarios (esos que sí se cuidan de llevar a sus propios hijos a aprender español, inglés o el idioma que sea, porque ven ese evidente riesgo de futuro aislamiento cultural) mucho me temo que sea tan grande, para la mayoría, que se vean constreñidos a aceptar el trabajo que se les ofrezca, y al precio que sea, en sus regiones de origen. Mal asunto este que pienso que debería preocuparnos a todos y que solo aflorará dentro de unos cuantos años, cuando esa generación llegue a la edad adulta y ese peligro se presente ya como real)).
La pregunta es: ¿Cómo se evita ese riesgo por parte de quienes se exponen a ese ataque a su libertad, o sea nosotros, los simples mortales que vivimos el día a día procurando resolver los problemas inmediatos que se nos presentan ( piso, salario, comida, vestido, tiempo libre, salud…..etc etc etc) y que ocupan preferentemente, como es lógico, nuestra atención?.
Mi respuesta es una: Asumir que ese riesgo de ser manipulados existe realmente e intentar, con los medios a nuestro alcance ( que son pocos, seguro, pero uno de los cuales lo tenemos siempre a mano, nuestro propio cerebro y consiguiente capacidad de pensar ) luchar contra esas maniobras que se gestan sigilosamente en los subterráneos de lo cotidiano.
Estos días he estado leyendo con alguna atención los mensajes que hemos puesto todos en esto temas de la bomba de ETA, y el de la ejecución de Sadam Huseim y he llegado a la conclusión de que todos (y cuando digo todos me refiero a TODOS los que hemos escrito, incluido yo) hemos adolecido de un defecto general, y es la falta de independencia mental.
No sé si sabré decirlo bien, pero a lo que me refiero es a que en todos esos mensajes, tanto los que orientan la opinión en un sentido como en el contrario, todos nos hemos dejado llevar por lo que se nos dice y se nos repite una y otra vez. La propaganda institucional (periódicos, TV, radio, tertulias y tertulianos, comentarios y entrevistas a políticos, etc etc etc) posiblemente nos ha privado de la libertad necesaria para ejercer nuestra propia libertad e independencia de pensamiento. En todos esos mensajes, tanto los míos como en los de los demás, se ve con claridad meridiana que unos y otros pensamos más en lo que hemos oído y visto que en lo que, si nos paráramos serenamente a reflexionar sobre estas cuestiones, posiblemente deduciríamos por nuestra propia cuenta.
En fin, como veréis mi capacidad para poner sobre la mesa ladrillos cada vez más gordos es ilimitada, así que me guardaré las muchas más cosas que se me quedan en el tintero, más que nada para no ponerme más pedante y gilipollescamente intelectualoide de lo que me he puesto hasta ahora. Perdonad, majetes, el rollo
Un abrazo a todos __genial__ _abrazo_ _abrazo_ __genial__
LUIS