No soy del campo, pero en fin.. Viva corrientes
Ya lo imaginaba (que no sos del campo) jaja
Pero habrás visto cuando los paisanos empilchados a lo gaucho entran a caballo en los pueblos, con tremendos facones en la cintura.
Eso ya no se vé en la ciudad de Buenos Aires, salvo que vayas a la feria de Mataderos, aunque sí aún en algunos pueblos del interior bonaerense.
Conozco toda Corrientes, desde el río Paraná hasta el Uruguay, pero especialmente las costas fronterizas con Brasil.
No hay nada allí, salvo ganado y bichos del monte.
Pero eso precisamente es lo hermoso. Allí aprendí muchas cosas, desde montar a caballo y enlazar ganado, hasta a manejar armas.
Desde cuerear una vaca hasta esquilar ovejas.
Muchas veces me caí de caballos que me dieron medio arizcos, que venían desde lo profundo del monte. Y volví rápidamente a montarlos, que es lo que se debe hacer.
Lo único, que domar, ni ahí, no llego a tanto.
Raramente se ve a otra persona, y los del campo, acostumbrados como están, apenas ven un puntito en la distancia, ya lo reconocen como conocido o ajeno.
Cuando se conocen, gritan el sapukay, que viaja lejísimos en la distancia, y puede tener distintos significados.
A veces, se ven gente ajena.
Ya conté lo del olor a nafta? Una vez estaba sentado en la ramada, cuando aún mucho antes de sentir ruido alguno y ver nada, sentí el olor de un auto.
Pasó como una hora hasta que ví una 4x4 que se acercaba. Eran compradores de lana.
Tmb me tocó ver cuatreros brasileros, yendo al confín de los campos. Debo decir que esos lugares se ven bien raros, no son campos normales, se ve vegetación que no crece en otro lado y la tierra es netamente colorada, aún todavía tratandose de Corrientes.
Los rodearon en silencio, y me pidieron a mí (que entonces tenía 17 años y tampoco me dejaron llevar arma) que permanezca alejado..
Supongo que yo, el porteñito, soy demasiado ruidoso..
Pero luego arranqué al galope, me metí en el monte de la costa y al final en un claro se me apareció de golpe una mulata diciendo: vocé queré? convidandome un reviro.
Y allí estaban todos, comiendo reviro mano a mano con los brasileros, que decían que eran pescadores.
Claro que de ahí se dieron cuenta que eran vigilados.
En fin... blabla, jajaj... largo. Pero es lo que se me dió por contar, ni espero que lo lea nadie XD