El problema es que hay una contradicción de base; um entrenamiento serio de hipertrofia requiere un mínimo nível de fuerza. Y la preparación de fuerza requiere estabilidad anatómica para prevenirse de lesiones, que no son joda.
Si existe un problema anatómico que impide los ejercicios de fuerza, no hay sofisticación de entrenamiento ni de dieta que produzca hipertrofia fuera de lo inicial de cada uno.
Yo digo esto por responsabilidad, aunque sé que es algo antipático y desagradable.
Lo correcto sería cuidar primero de la hérnia discal cervical, y si esta consegue ser estabilizada y soportar un entrenamiento de fuerza, entonces, luz verde para seguir.
Si esto no ocorre, pues no es posible el entrenamiento de fuerza, y no es posible la hipertrofia, queda la posibilidad de una actividad física que garantice buena salud y movilidad.
Infelizmente, agarrar al toro por los cuernos, y también asumir las consecuencias de lo que no podemos resolver, forman parte de ser un adulto.