Hola Battleroar:
Me permito hacer un pequeño inciso. Verás, no dejas de tener razón, pero en un mundo cada vez más globalizado es algo casi imposible de parar.
Yo soy propietario de un negocio de informática en un pueblo relativamente pequeño. Para más señas, soy la única tienda de ese género en la población. Sin contar la cantidad de peña que se larga a comprar ordenadores, portátiles, etc. en el Carrefour o MediaMarkt de turno, ahora la moda es comprar por ebay.
Lo bueno del caso es que la gente me lo cuenta sin problemas, es decir me viene el típico cliente de hace tiempo y me comenta que ha descubierto cierta tienda de internet o de ebay que vende cosas "muy chulas a precio buenísimo" y se lo compra ahí. Yo, sin ir más lejos, he comprado por ejemplo tarjetas de memoria (de eso ya hace, ahora están baratísimas por aquí) en Hong Kong para mi uso particular, porque me salían más baratas que a precio de coste.
Ahora pasemos a los suplementos. No sé si habrás leído los dos temas en los que estoy participando, resumiendo te diré que tengo un pedido a USA retenido en la aduana y otro a punto de llegar que no sé si me retendrán también. ¿Por qué he comprado en USA? Pues porque yo consigo los suplementos a precio de coste (tengo un familiar con tienda) pero aún así me sale mucho más barato adquirirlos allí.
Por principios, si hubiera alguna tienda aquí en mi población que llevara las marcas que yo quiero los compraría allí sin dudarlo. Eso es así, sin más. Pero ojo, que esto es así porque soy gilipollas, que aquí te digo que hay gente que tiene tiendas y no piensan en eso, se compran los ordenadores en tiendas de ciudades más o menos cercanas aunque tú seas cliente suyo a su vez.
En fin, no quisiera enrollarme, sólo digo que tengo un negocio, que sé lo que es que la gente compre fuera cuando tú estás vendiendo lo mismo y dando un servicio más cercano. ¿Me gusta? Lógicamente no. ¿Lo entiendo? Por supuesto. Tal cual está la vida, puedo entender muy bien que la gente se busque la vida para encontrar lo mismo más barato.
Estamos en el tiempo de la comunidad global, o como quieras llamarlo. Hoy en día cualquier persona puede hacer un pedido de lo que sea donde sea. O lo aceptamos o no nos quedará más remedio que amargarnos porque esto no va a ir a menos, sino a más.