yo no la tomaría ya que ésta no puede ser absorbida por el torrente sanguíneo.
me parece que este debate seria interminable antonio ya que hay estudios que demustran que no merece la pena y otros esplicando cual es su funcion,te pongo el ejemplo de uno que tiene las 2 partes,y como bien dice samps6 siempre estan enfocados a enfermos,o la gran mayoria.
hoy por hoy no la tomaria pero si fuese mañana y tarde al gym o tuviese una vida estresante y creiese en que estoy sobreentrenado y necesito recuperacion muscular y demas no lo dudaria,realmente no me creo que cualquier cosa que ingerimos no llegue al torrente sanguineo.
saludos.
LA GLUTAMINA:
Favorece la síntesis proteica.
Previene el catabolismo muscular en situaciones de estrés oxidativo.
Al comenzar el ejercicio, los intermediarios del ciclo de los ácidos tricarboxílicos (TCAI) aumentan hasta cuatro veces, y la velocidad de flujo del TCA, y por lo tanto del metabolismo oxidativo, puede estar limitada por la concentración de intermediarios del ciclo. La dramática disminución de glutamato intramuscular al inicio del ejercicio, en correlación con un aumento intramuscular de alanina, sugiere que el glutamato es un importante precursor que conduce al anabolimo (anaplerosis) (BOWTELL, 2002).
Sin embargo otro estudio ha demostrado que a pesar de que la suplementación con glutamina 1 hora antes del ejercicio es capaz de incrementar el pool de los TCAI: citrato, malato, fumarato y succinato (aprox. 85% del total del pool de intermediarios del TCA), luego de 10 min de ejercicio de moderada intensidad, no se vio alterada la capacidad de resistencia, ni se evidenció una reducción en la utilización de fosfocreatina (PCr), ni una disminución de la acumulación de lactato durante ese período inicial de ejercicio, con lo cual los autores sugieren que al inicio del ejercicio, la producción de energía no se halla limitada por el tamaño del pool de TCAI, sino por otro factor, posiblemente la disponibilidad de O2 muscular, o la liberación de grupos acetilos al ciclo TCA, que tal vez se requiera ejercicio más intenso para mostrar dicha limitación.
A la luz de fuertes evidencias existentes, el rol fundamental de la glutamina está relacionado con la síntesis de proteínas, importante para los atletas que entrenan sobrecarga. De hecho, ROWBOTTOM (1996) sugirió que los niveles de glutamina pueden ser un buen indicador de sobreentrenamiento. Es decir, atletas que se encuentran sobreentrenados generalmente tienen bajos niveles de glutamina concomitantemente con altos niveles de cortisol (PETIBOIS, 2002). De hecho, HICKSON (1995) ha demostrado que la glutamina previene directamente la degradación de proteínas contráctiles musculares inducida por cortisol.
Se sugiere que su presencia podría ser la variable más determinante para llevar a cabo una síntesis proteica óptima. Se ha observado además incremento del nivel de GH, contrarrestando los efectos catabólicos del cortisol, potenciando efectos de volumización celular, los cuales pueden crear un ambiente anabólico en las células musculares, participando en la determinación parcial de la tasa de recambio proteica en el músculo.
Durante el ejercicio prolongado, los aminoácidos de cadena ramificada (AACR) como leucina, isoleucina, valina, y la glutamina son más captados por el músculo que por el hígado con el objeto de contribuir al metabolismo oxidativo.
La fuente de estos AA para el metabolismo oxidativo muscular en el ejercicio es el pool de AA del plasma, que es restituido a través del catabolismo de las proteínas globales del cuerpo. Sin embargo, dado que la oxidación de AACR y de glutamina en el músculo puede exceder la disponibilidad de los mismos, estos AA pueden declinar durante ejercicios prolongados.
En los esfuerzos de ejercicios, ya sean de aceleración a alta intensidad o prolongados de resistencia, los niveles plasmáticos de AACR y glutamina se reducen, mientras se incrementan los niveles de triptófano. Dichas alteraciones son la base de la hipótesis de la fatiga central, ya que el triptófano libre y los AACR compiten por entrar al cerebro por la vía del mismo transportador de AA.
Estudios realizados en ratones con distrofia muscular (patología en la que los músculos resultan gravemente dañados, atrofiados y debilitados) a los que se les administraron 0,8 g de glutamina por gramo de peso corporal durante cuatro semanas, demostraron que este aminoácido ejerció efectos sorprendentes sobre el soleo (músculo básicamente de fibras de contracción lenta), mejorando en un 31% la condición de los ratones distróficos, con un 28% de fuerza superior que la de los ratones del grupo control que ingirieron placebo (LYNCH, 1999).
A nivel molecular, se ha determinado que la glutamina previene la pérdida de una proteína muscular específica llamada cadena pesada de miosina (HICKSON, 1995) que determina las propiedades contráctiles de los músculos esqueléticos.
Se sabe además que cuando descienden los niveles de glutamina en los músculos esqueléticos también disminuye la síntesis proteica; contrariamente, cuando aumenta el nivel de ese aminoácido, también lo hace la cantidad de proteína sintetizada en el músculo, ya que la glutamina tendría un efecto anabólico, inhibiendo la degradación de proteína endógena y estimulando su síntesis a nivel de todo el cuerpo.
Esta asociación glutamina muscular/síntesis proteica, también se ha extrapolado a los humanos y algunos estudios confirman que los suplementos de glutamina, detienen la tasa de catabolismo inducido por el ejercicio, resultando en un incremento de la síntesis proteica (anabolismo natural), lo cual se traduce en un incremento de la masa muscular magra.
A pesar de ello, existe un estudio (OLDE, 1999) cuyos resultados muestran que la disminución de los niveles de glutamina plasmática y muscular no poseen efectos en el recambio (turnover) de proteínas del cuerpo en su conjunto, o sobre la cinética proteica del músculo, por lo tanto es poco probable que la concentración de glutamina sea el principal factor regulador de la síntesis proteica muscular.
Hay varios estudios que sugieren que una suplementación oral de glutamina podría ayudar a los atletas a prevenir algunos de los síntomas del sobreentrenamiento, sin embargo, un estudio (ANTONIO 2002) concluyó que la ingestión a corto plazo de glutamina no mejora la performance en el levantamiento de pesas de hombres entrenados.
El objetivo fue estudiar los efectos de la ingestión de altas dosis de glutamina sobre el desempeño de levantadores de pesas, para lo cual se llevo a cabo un ensayo doble ciego.
En el mismo, un grupo de hombres entrenados en resistencia, realizaron ejercicios de levantamiento de pesas (prensa de piernas al 200% del peso corporal y prensa de banco al 100% del peso corporal), luego de la ingestión de glutamina o glicina (0.3 gr/kg) mezclada con jugo de frutas, o placebo.
En síntesis, el nivel de glutamina en el músculo esquelético está relacionado con los niveles proteicos internos de diversos tejidos. El ejercicio intenso por períodos prolongados puede causar una disminución en los niveles sanguíneos de glutamina, asociado con el sobreentrenamiento y otros estados catabólicos. Además hay fuertes evidencias que demuestran que el mantenimiento de niveles elevados de glutamina intramuscular es esencial para prevenir el desgaste muscular (para una revisión, ver HOLECEK, 2002).
Sin embargo un estudio ha señalado que la suplementación intravenosa con glutamina extra, agregada a una mezcla de otros aminoácidos, no estimula la tasa de síntesis proteica (ZACHWIEJA, 2001).
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Última edición por Sin quimica; 16-Jun-2011 a las 11:23 Razón: Formato