Por poner mi tema en antecedentes, decir que cuando empecé en engordar pesaría unos 63-64 kilos para una altura de 1,72 metros, medidas que en principio hablan de una persona delgada, pero a raíz de abandonar la práctica del deporte y el evidente cambio de edad y metabolismo, comencé a engordar.
Los motivos de esto último, en mi opinión y creo que es la correcta, es una vida más sedentaria (me fuí a la universidad) y unos hábitos alimenticios que después de empaparme más o menos en cuestión de dietas los calificaría como nefastos y calamitosos. Mucho bocadillo de bacon con queso, mucho motado de lomo con queso, mucha pizza, muchas bebidas ricas en azúcares y alcohol en exceso (fin de semana) en cubatas y cervezas.
Pensaba yo que mi cuerpo no engordaría, pero vaya si lo hizo, y mucho, y tras varios años de alimentar estas costumbres (nunca mejor dicho, "alimentar"), dí en la báscula con 88 kilos, record en mi cuerpo que me hizo poseer una barriga de las que marcan época, de esas picudas, hichadas.
Sin embargo, uno comenzó a darse cuenta del pelaje de asunto cuando en contadísimas ocasiones practicaba el deporte en el que uno adquirió cierto nivel, el fútbol, y ya no sólo es que me cansara rapidísimo, sino que había perdido, evidentemente, rapidez y otras características.
El culmen de todo fue que un día no me puede colocar un traje para una boda si no es con calzador y ya noté que, incluso, cuando tomaba alguna copa me ponía colorado, algo que los médicos atribuyeron a la densidad de la sangre, motivo por el que ya sí, de forma irremediable, decidí perder peso y ponerme un poco decente.
Comencé en un gym, novatísimo en estas lides y tragándome palabras mías de hace años en los que me vanagloriaba de mi genética y juraba y perjuraba que nunca iría a un "sitio de esos", pero el caso es que poco a poco me empezó a ir gustando estar mejor físicamente y mi salud mejoraba a pasos de gigante, ya que otra afección que me aquejaba eran unas migrañas de caballo que gracias a la "oxigenación" de la sangre remitieron casi hasta cero.
La cuestión es que tras varias años de fitness y de intentar mejora mi físico poco a poco ahora estoy en un punto en el que quiero dar un paso más "definitivo", y lo que en principio era llegar hasta unas medidas saludables y "visibles" ahora pretendo sea un físico lo mejor posible.
Pero tengo problemas con el abdomen. Actualmente peso 74 kilos y mido 1,76 metros, físicamente tengo bastante resistencia, he mejorado la velocidad (no la he recuperado del todo y veremos si lo consigo) y mi tren superior está más desarrollado (sin alardes, sólo que antes era irrisorio). Pero la grasa abdominal no baja del todo, y aunque recientemente se atisba que hay algún músculo ahí metido en esta fase me está costando horrores perder la grasa abdominal y peso, aunque supongo que el peso, mientras haga musculación, bajará muy despacio creo yo.
Mis rutinas están basadas casi totalmente en el cardio, 70-80 minutos al 75% durante 3 días semanales y otros dos días en los que entreno con un equipo de fútbol. Aunque también hago pesas tres días a la semana separados en grupos musculares.
La alimentación trato de cuidarla, aunque no sé si es correcta, sólo decir que está basada en las hidratos en su mayoría aunque por la noche suele ser verdura. He de decir que bebo muy poca agua y que quizá tenga un fallo grave ahí, lo sé, e intentaré mejorar este aspecto.
Las grasas, en la medida de lo posible, las he ido eliminando aunque en fines de semana me salto la "dieta" (más bien alimentación saludable) y tomo algo de alcohol (ya bastante menos pero algo al fin y al cabo).
En definitiva, que siento que tras 3 años con más o menos idas y venidas he conseguido, creo, llegar a las puertas de ampliar las metas por dos motivos. Quiero retomar la práctica del fútbol al mejor nivel posible y sobre todo, ya que estoy, quiero tener un físico lo más agradable a la vista posible.
Espero ayudas de ustedes. Gracias.
Los motivos de esto último, en mi opinión y creo que es la correcta, es una vida más sedentaria (me fuí a la universidad) y unos hábitos alimenticios que después de empaparme más o menos en cuestión de dietas los calificaría como nefastos y calamitosos. Mucho bocadillo de bacon con queso, mucho motado de lomo con queso, mucha pizza, muchas bebidas ricas en azúcares y alcohol en exceso (fin de semana) en cubatas y cervezas.
Pensaba yo que mi cuerpo no engordaría, pero vaya si lo hizo, y mucho, y tras varios años de alimentar estas costumbres (nunca mejor dicho, "alimentar"), dí en la báscula con 88 kilos, record en mi cuerpo que me hizo poseer una barriga de las que marcan época, de esas picudas, hichadas.
Sin embargo, uno comenzó a darse cuenta del pelaje de asunto cuando en contadísimas ocasiones practicaba el deporte en el que uno adquirió cierto nivel, el fútbol, y ya no sólo es que me cansara rapidísimo, sino que había perdido, evidentemente, rapidez y otras características.
El culmen de todo fue que un día no me puede colocar un traje para una boda si no es con calzador y ya noté que, incluso, cuando tomaba alguna copa me ponía colorado, algo que los médicos atribuyeron a la densidad de la sangre, motivo por el que ya sí, de forma irremediable, decidí perder peso y ponerme un poco decente.
Comencé en un gym, novatísimo en estas lides y tragándome palabras mías de hace años en los que me vanagloriaba de mi genética y juraba y perjuraba que nunca iría a un "sitio de esos", pero el caso es que poco a poco me empezó a ir gustando estar mejor físicamente y mi salud mejoraba a pasos de gigante, ya que otra afección que me aquejaba eran unas migrañas de caballo que gracias a la "oxigenación" de la sangre remitieron casi hasta cero.
La cuestión es que tras varias años de fitness y de intentar mejora mi físico poco a poco ahora estoy en un punto en el que quiero dar un paso más "definitivo", y lo que en principio era llegar hasta unas medidas saludables y "visibles" ahora pretendo sea un físico lo mejor posible.
Pero tengo problemas con el abdomen. Actualmente peso 74 kilos y mido 1,76 metros, físicamente tengo bastante resistencia, he mejorado la velocidad (no la he recuperado del todo y veremos si lo consigo) y mi tren superior está más desarrollado (sin alardes, sólo que antes era irrisorio). Pero la grasa abdominal no baja del todo, y aunque recientemente se atisba que hay algún músculo ahí metido en esta fase me está costando horrores perder la grasa abdominal y peso, aunque supongo que el peso, mientras haga musculación, bajará muy despacio creo yo.
Mis rutinas están basadas casi totalmente en el cardio, 70-80 minutos al 75% durante 3 días semanales y otros dos días en los que entreno con un equipo de fútbol. Aunque también hago pesas tres días a la semana separados en grupos musculares.
La alimentación trato de cuidarla, aunque no sé si es correcta, sólo decir que está basada en las hidratos en su mayoría aunque por la noche suele ser verdura. He de decir que bebo muy poca agua y que quizá tenga un fallo grave ahí, lo sé, e intentaré mejorar este aspecto.
Las grasas, en la medida de lo posible, las he ido eliminando aunque en fines de semana me salto la "dieta" (más bien alimentación saludable) y tomo algo de alcohol (ya bastante menos pero algo al fin y al cabo).
En definitiva, que siento que tras 3 años con más o menos idas y venidas he conseguido, creo, llegar a las puertas de ampliar las metas por dos motivos. Quiero retomar la práctica del fútbol al mejor nivel posible y sobre todo, ya que estoy, quiero tener un físico lo más agradable a la vista posible.
Espero ayudas de ustedes. Gracias.