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Levantando hierro
COpio noticia de : Fallece Jorge Brisco, campeón del mundo de culturismo
El profesor argentino Jorge Brisco nació en 1940. Desde muy temprana edad despertó en él una gran inquietud por la cultura física. Su abuelo Juan Foppiano, hombre musculado que practicó el entrenamiento con pesas, fue su gran inspiración. Su admiración por Johnny Weissmüller (Tarzán) y Charles Atlas, culturista, precursor de los cursos de educación física a distancia, fue una de las causas de su iniciación en la cultura física.
Sus comienzos
A la edad de 12 años su suplencia en los partidos de baloncesto de su equipo el Club Olivos, por falta de fortaleza física, le hizo tomar la decisión de empezar a entrenar en el centro de regatas Las Marinas. Su joven edad no le permitió participar en las regatas. Por ese motivo decidió emprender sus entrenamientos de desarrollo muscular en el Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires. Comenzó a estudiar los métodos de entrenamiento de Joe Weider, padre del culturismo mundial. Los mencionados métodos serían su base de conocimiento y progreso en su carrera fisicoculturista.
Sus primeros títulos
En los años sesenta obtuvo grandes ganancias musculares, enormes pectorales, brazos, espalda, muslos, gemelos, etc. Su pose de vacío abdominal dio la vuelta al mundo. Poseía una gran definición, proporción y simetría. Sin duda, ese óptimo desarrollo fue la causa del advenimiento de su éxito culturista. En aquella época se proclamó Mr. Buenos Aires, Mr. Apolo, Mr. Primavera y Mr. Misteres. Durante la celebración del Mr. Misteres Jorge Brisco fue seleccionado, como único atleta, para representar a Argentina en el Campeonato del Mundo (Mr. World) que se celebró en Montreal en 1964.
Ganó el campeonato del Mundo IFBB en 1964
Poco antes del campeonato Jorge Brisco recibió una carta de Joe Weider. Este, después de observar una fotografía de él, le incitó a participar en el mencionado Mr. World IFBB 1964 que se celebró en el Centre Paul Sauvé de Montreal, con capacidad para 4.500 personas. Fue, sin duda, un gran acicate para Jorge que sin prácticamente medios económicos se las arregló para conseguir el billete de avión para asistir a tan magno acontecimiento.
Se presentaron 80 atletas de 14 países. Jorge viajo sólo, sin entrenador, pero eso no supuso ninguna merma en su actitud de gran campeón. Tras varias poses comparativas se clasificó para la final de 15 competidores. Pronto, debido a su gran desarrollo, se convirtió en uno de los favoritos del público. Recibió las mejores ovaciones. Ben Weider, hermano de Joe Weider y presidente de la IFBB en ese momento, actuó de maestro de ceremonias. Y fue el propio Ben Weider quien anunció la victoria de Jorge Brisco como Mr. World IFBB 1964.
El culturismo fue su vida
Sí, esa gran victoria supuso el comienzo de una nueva vida, repleta de éxitos para él. Reportajes en revistas especializadas, filmaciones de TV, etc. Jorge Brisco impartió sus grandes conocimientos de culturismo en sus gimnasios: El Atenas, pionero en Argentina, y Mr. World Fitness Center. Su gran simpatía y cordialidad forjó grandes amigos en todo el mundo, entre ellos, Ernesto Piñeyro, campeón argentino, y Mario Da Silva, Mr. Uruguay' Y, cómo no, en España también, entre ellos el gran campeón José Donato, Rafael Santonja, Presidente de la IFBB, y Eduardo Franco, director de la revista Muscle & Fitness. Jorge Brisco, al igual que su amigo Mario Da Silva, fue un gran defensor de un culturismo natural. De un culturismo libre de sustancias dopantes.
Sus palabras cuando se proclamó Mr World IFBB
Jorge Brisco deja un legado escrito impresionante. Sus libros han jalonado a toda una generación de jóvenes deportistas argentinos. Destacan: 'Musculación estética' y 'Entrenamiento, belleza y nutrición'.
Qué mejor homenaje a un culturista que recordar, con sus palabras, lo que sintió cuando se proclamó Mr. World IFBB 1964: “Jamás podré olvidar ese momento de gloria que debí vivir tan joven, tan solo y tan lejos. Se me humedecieron los ojos pero no lloré, saqué pecho y subí a recibir mi título de manos de Ben Weider, quien anunciaba que también yo había sido el mejor de las dos categorías, ganándole a Rock Stonewall, de Chicago.”
El profesor argentino Jorge Brisco nació en 1940. Desde muy temprana edad despertó en él una gran inquietud por la cultura física. Su abuelo Juan Foppiano, hombre musculado que practicó el entrenamiento con pesas, fue su gran inspiración. Su admiración por Johnny Weissmüller (Tarzán) y Charles Atlas, culturista, precursor de los cursos de educación física a distancia, fue una de las causas de su iniciación en la cultura física.
Sus comienzos
A la edad de 12 años su suplencia en los partidos de baloncesto de su equipo el Club Olivos, por falta de fortaleza física, le hizo tomar la decisión de empezar a entrenar en el centro de regatas Las Marinas. Su joven edad no le permitió participar en las regatas. Por ese motivo decidió emprender sus entrenamientos de desarrollo muscular en el Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires. Comenzó a estudiar los métodos de entrenamiento de Joe Weider, padre del culturismo mundial. Los mencionados métodos serían su base de conocimiento y progreso en su carrera fisicoculturista.
Sus primeros títulos
En los años sesenta obtuvo grandes ganancias musculares, enormes pectorales, brazos, espalda, muslos, gemelos, etc. Su pose de vacío abdominal dio la vuelta al mundo. Poseía una gran definición, proporción y simetría. Sin duda, ese óptimo desarrollo fue la causa del advenimiento de su éxito culturista. En aquella época se proclamó Mr. Buenos Aires, Mr. Apolo, Mr. Primavera y Mr. Misteres. Durante la celebración del Mr. Misteres Jorge Brisco fue seleccionado, como único atleta, para representar a Argentina en el Campeonato del Mundo (Mr. World) que se celebró en Montreal en 1964.
Ganó el campeonato del Mundo IFBB en 1964
Poco antes del campeonato Jorge Brisco recibió una carta de Joe Weider. Este, después de observar una fotografía de él, le incitó a participar en el mencionado Mr. World IFBB 1964 que se celebró en el Centre Paul Sauvé de Montreal, con capacidad para 4.500 personas. Fue, sin duda, un gran acicate para Jorge que sin prácticamente medios económicos se las arregló para conseguir el billete de avión para asistir a tan magno acontecimiento.
Se presentaron 80 atletas de 14 países. Jorge viajo sólo, sin entrenador, pero eso no supuso ninguna merma en su actitud de gran campeón. Tras varias poses comparativas se clasificó para la final de 15 competidores. Pronto, debido a su gran desarrollo, se convirtió en uno de los favoritos del público. Recibió las mejores ovaciones. Ben Weider, hermano de Joe Weider y presidente de la IFBB en ese momento, actuó de maestro de ceremonias. Y fue el propio Ben Weider quien anunció la victoria de Jorge Brisco como Mr. World IFBB 1964.
El culturismo fue su vida
Sí, esa gran victoria supuso el comienzo de una nueva vida, repleta de éxitos para él. Reportajes en revistas especializadas, filmaciones de TV, etc. Jorge Brisco impartió sus grandes conocimientos de culturismo en sus gimnasios: El Atenas, pionero en Argentina, y Mr. World Fitness Center. Su gran simpatía y cordialidad forjó grandes amigos en todo el mundo, entre ellos, Ernesto Piñeyro, campeón argentino, y Mario Da Silva, Mr. Uruguay' Y, cómo no, en España también, entre ellos el gran campeón José Donato, Rafael Santonja, Presidente de la IFBB, y Eduardo Franco, director de la revista Muscle & Fitness. Jorge Brisco, al igual que su amigo Mario Da Silva, fue un gran defensor de un culturismo natural. De un culturismo libre de sustancias dopantes.
Sus palabras cuando se proclamó Mr World IFBB
Jorge Brisco deja un legado escrito impresionante. Sus libros han jalonado a toda una generación de jóvenes deportistas argentinos. Destacan: 'Musculación estética' y 'Entrenamiento, belleza y nutrición'.
Qué mejor homenaje a un culturista que recordar, con sus palabras, lo que sintió cuando se proclamó Mr. World IFBB 1964: “Jamás podré olvidar ese momento de gloria que debí vivir tan joven, tan solo y tan lejos. Se me humedecieron los ojos pero no lloré, saqué pecho y subí a recibir mi título de manos de Ben Weider, quien anunciaba que también yo había sido el mejor de las dos categorías, ganándole a Rock Stonewall, de Chicago.”
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