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Banned
La nueva versión del clásico shooter, que saldrá el 21 de agosto, incluirá entre sus grupos terroristas a ETA, contra la que luchará el Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional francesa.
El conocido juego online, creado por la productora Valve, prepara una nueva entrega -Global Offensive- que verá la luz el próximo 21 de agosto con un precio de 15 dólares. Al igual que en versiones anteriores, el juego recreará la lucha entre grupos terroristas y cuerpos de elite de todo el mundo.
La novedad reside en que ahora ETA está incluida entre los malos. Además de los típicos mafiosos o terroristas de la antigua URSS, en esta versión la banda etarra también será objetivo de las fuerzas del orden.
Aunque no se cita al grupo como ETA sino como "separatistas", su parecido con la banda es absoluto tanto en estética -sus miembros van ataviados con la reconocida capucha blanca y txapela- como en la descripción que se hace del grupo. Counter Strike les define como una "facción minoritaria europea" que se ha inclinado por cometer "actos atroces de terror con el fin de lograr la independencia", motivado por un "deseo abrumador de autodeterminación".
Como todos los grupos terroristas del juego, los “separatistas” son perseguidos por un grupo de elite, en este caso, los etarras lucharán contra los GIGN -Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional francesa-. El escenario de la lucha, para el que se han empleado imágenes inspiradas en pueblos italianos, intentan recrear las calles de regiones del sur de Europa.
Counter Strike, uno de los shooter online más antiguos, quiere así renovar su imagen e incorporarse al mercado de las videoconsolas de tercera generación -PS3, Xbox 360...- y trata de situarse, con el nuevo Global Offensive, a la altura de títulos como Call of Duty. Además de la banda ETA, la nueva versión contará con otros grupos terroristas como anarquistas, grupos profesionales o piratas somalíes. Contra ellos lucharán los Cuerpos de Seguridad más conocidos del mundo como son el FBI, los SWAT, los SEALS o el IDF.
Quizá truco de marketing, la idea de incluir a grupos terroristas concretos y polémicos no es nueva. Ya antes, Medal of honor incluyó a talibanes y terroristas árabes que encendieron los ánimos de buena parte de la población estadounidense, afectada por la tragedia del 11-S y la guerra de Afganistán. Tampoco es la primera vez que España ve cómo un videojuego se nutre de la tragedia vasca. En 2001 Global Operations, un videojuego con presencia etarra, se distribuyó por Estados Unidos pero, eso sí, no se comercializó en España debido a la polémica desatada, que llegó hasta el Senado.
El precio de Global Offensive, 15 dólares, parece asegurar cuantiosas ventas también en España, al ser accesible de forma online.
El conocido juego online, creado por la productora Valve, prepara una nueva entrega -Global Offensive- que verá la luz el próximo 21 de agosto con un precio de 15 dólares. Al igual que en versiones anteriores, el juego recreará la lucha entre grupos terroristas y cuerpos de elite de todo el mundo.
La novedad reside en que ahora ETA está incluida entre los malos. Además de los típicos mafiosos o terroristas de la antigua URSS, en esta versión la banda etarra también será objetivo de las fuerzas del orden.
Aunque no se cita al grupo como ETA sino como "separatistas", su parecido con la banda es absoluto tanto en estética -sus miembros van ataviados con la reconocida capucha blanca y txapela- como en la descripción que se hace del grupo. Counter Strike les define como una "facción minoritaria europea" que se ha inclinado por cometer "actos atroces de terror con el fin de lograr la independencia", motivado por un "deseo abrumador de autodeterminación".
Como todos los grupos terroristas del juego, los “separatistas” son perseguidos por un grupo de elite, en este caso, los etarras lucharán contra los GIGN -Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional francesa-. El escenario de la lucha, para el que se han empleado imágenes inspiradas en pueblos italianos, intentan recrear las calles de regiones del sur de Europa.
Counter Strike, uno de los shooter online más antiguos, quiere así renovar su imagen e incorporarse al mercado de las videoconsolas de tercera generación -PS3, Xbox 360...- y trata de situarse, con el nuevo Global Offensive, a la altura de títulos como Call of Duty. Además de la banda ETA, la nueva versión contará con otros grupos terroristas como anarquistas, grupos profesionales o piratas somalíes. Contra ellos lucharán los Cuerpos de Seguridad más conocidos del mundo como son el FBI, los SWAT, los SEALS o el IDF.
Quizá truco de marketing, la idea de incluir a grupos terroristas concretos y polémicos no es nueva. Ya antes, Medal of honor incluyó a talibanes y terroristas árabes que encendieron los ánimos de buena parte de la población estadounidense, afectada por la tragedia del 11-S y la guerra de Afganistán. Tampoco es la primera vez que España ve cómo un videojuego se nutre de la tragedia vasca. En 2001 Global Operations, un videojuego con presencia etarra, se distribuyó por Estados Unidos pero, eso sí, no se comercializó en España debido a la polémica desatada, que llegó hasta el Senado.
El precio de Global Offensive, 15 dólares, parece asegurar cuantiosas ventas también en España, al ser accesible de forma online.