Cubano de acero
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BEIJING, 10 de abril (PL). — El buró ejecutivo del Comité Olímpico Internacional (COI) decidió hoy aquí que las compañeras de Marion Jones en los relevos estadounidenses 4x100 y 4x400 metros deberán devolver las medallas ganadas en los Juegos de Sydney-2000.
El relevo femenino estadounidense en los 4x100, que ganó la medalla de bronce, y el de 4x400, que ganó el oro, fueron descalificados, y por tanto, el Comité Olímpico nacional debe devolver las preseas y diplomas para entregarlas a los otros atletas, informó la jefa de comunicaciones del COI, Giselle Davies.
Las compañeras de Jones en la posta corta fueron Jearl-Miles, Monique Hennagan, LaTasha Richardson y Andrea Anderson, y en la larga corrió con Chryste Gaines, Torri Edwards, Nanceen Perry y Passion Richardson, quienes se han negado a una eventual devolución, alegando que es incorrecto penalizarlas por el error de Jones.
El COI esperará aún para oficializar el nombre de las nuevas dueñas de los metales, porque según Davies, aguardan por más información en torno al caso BALCO.
En este sentido, el máximo organismo deportivo mundial quiere evitar el otorgamiento de medallas a competidoras que dentro de unos meses podrían verse involucradas también en casos de dopaje.
El relevo femenino estadounidense en los 4x100, que ganó la medalla de bronce, y el de 4x400, que ganó el oro, fueron descalificados, y por tanto, el Comité Olímpico nacional debe devolver las preseas y diplomas para entregarlas a los otros atletas, informó la jefa de comunicaciones del COI, Giselle Davies.
Las compañeras de Jones en la posta corta fueron Jearl-Miles, Monique Hennagan, LaTasha Richardson y Andrea Anderson, y en la larga corrió con Chryste Gaines, Torri Edwards, Nanceen Perry y Passion Richardson, quienes se han negado a una eventual devolución, alegando que es incorrecto penalizarlas por el error de Jones.
El COI esperará aún para oficializar el nombre de las nuevas dueñas de los metales, porque según Davies, aguardan por más información en torno al caso BALCO.
En este sentido, el máximo organismo deportivo mundial quiere evitar el otorgamiento de medallas a competidoras que dentro de unos meses podrían verse involucradas también en casos de dopaje.