Asocial
Membrillo
Hola a todos,
Después de leeros un tiempo, y de haber pedido consejo al foro una vez, se me ha ocurrido que entre la múltiple información que hay para principiantes, puede que falte una cosa, así que he decidido escribirla, ya que es de las pocas cosas que creo que puedo aportar.
Se trata de las normas básicas de educación y comportamiento en un gimnasio; igual que hay normas para comportarse en foros, en las news, en los chats... ¿por qué no las iba a haber en un gimnasio?
Como semi-principiante que soy, todo lo que sigue es única y exclusivamente mi opinión, no es una verdad absoluta, es lo que se me ha ido ocurriendo sobre la marcha, y me gustaría ser corregido/ampliado si alguien opina distinto.
- Introducción
Los seres humanos vivimos en sociedad, y como seres sociales debemos comprender que compartimos espacios con otras personas. La existencia de dichos espacios compartidos exige un respeto por quienes también los ocupan, y por los espacios mismos. El gimnasio es uno de esos lugares y tiene una serie de particularidades que deberíamos conocer.
- Socialización en el gimnasio
Al gimnasio se va a entrenar. El gimnasio no es el bar del pueblo. Hay quien prefiere entrenar solo, hay quien lo hace acompañado, pero no debemos olvidar que el objetivo es entrenar. Los bancos, las máquinas, permiten sentarse para realizar ejercicios, no para charlar más cómodamente. Si te encuentras a un amigo al que hacía tiempo que no veías, podéis charlar tranquilamente de pie en alguna parte en la que no ocupéis zonas de entrenamiento ni de paso... o aún mejor, podéis quedar para tomar unas cañas en el bar de la esquina a la salida.
Al gimnasio tampoco se va a hacer amigos. Si quieres/tienes que hablar con alguien, NUNCA lo hagas mientras realiza un ejercicio. Espera a que termine su serie.
Y para terminar, al gimnasio tampoco se va a ligar. Evita ir de listillo y corregir los ejercicios de esa chica con pinta de modelo, entre otras cosas porque si de alguien está pendiente el monitor de la sala, es justamente de ella; y todos los consejos que puedas darle, el monitor se los ha dado varias veces.
- El material
En un inicio, el gimnasio compró material de primera y disponía del mismo en perfecto estado y en perfecto orden.
Todos sabemos que con el uso todo sufre un desgaste y un envejecimiento, pero el orden no debería de perderse.
Si necesitas una barra, la coges, la cargas, la usas, y después la descargas, dejas los discos allí donde los encontraste, y la barra descargada. Cuentan los más viejos que en algún momento de la historia las mancuernas llegaron a estar ordenadas por pesos, quizás ahora no sea el momento para que te pases varias horas ordenándolas, pero si coges dos mancuernas del mismo peso, intenta como mínimo dejarlas juntas! Así, el próximo que las use no tendrá que buscar cada mancuerna desesperadamente.
- El sudor
Usa la toalla. Cuando se entrena se suda, y a nadie le gusta sentarse sobre un charquito que ha dejado otro. Tampoco está de más, si eres una persona de las que suda mucho, que te molestes en secar un poco los agarres, o otras zonas que hayas podido mojar, con la toalla.
- ¿Dónde me pongo?
¿Tienes que hacer un ejercicio que necesita espacio? (elevaciones laterales, por ejemplo) Busca un sitio donde no bloquees el paso, en el que te veas en el espejo (ponte cerca, deja espacio detrás de tí para que pueda pasar alguien si es necesario) y suficientemente alejado de los demás a los lados. Es preferible exagerar, porque aunque tú te sientas cómodo, quizás la persona que está tumbada en un banco no se muera de alegría al ver una mancuerna de 12 Kg pasando por encima de su cabeza.
- ¿Por dónde paso?
El diseño de los gimnasios no siempre es óptimo, y a veces hay pasos estrechos, o se aprovechan los espejos de la zona de peso libre para poner allí los soportes de las mancuernas. Eso hace que a veces tengas que pasar entre varias personas que están haciendo ejercicios. En general, intenta pasar siempre por detrás, si se ponen frente al espejo es por algo, así que no les tapes la visión. Si no te queda más remedio que pasar por delante, nadie ha muerto de impaciencia por esperar a que la otra persona termine su serie; y además, es un buen momento para ser educado y decirle "perdona, paso un momento por delante".
- Las aglomeraciones
Hay gimnasios que en determinados horarios tienen más usuarios de los que deberían. Dado que este es un hecho que no podemos cambiar, debemos procurar facilitar las cosas al resto de usuarios.
Compartir el equipamiento. Si estás usando pesos libres, salvo que te encuentres alguien que entrena con tu mismo peso, eso es incómodo y poco práctico, pero las máquinas se pueden compartir todas. Si alguien te está esperando no cuesta nada usar la máquina alternativamente y hacer los descansos de pie.
Si eres el que espera, y te ofrecen compartir, tampoco está de más que preguntes al que la usa si le queda mucho, yo cuando le quedan dos series o menos prefiero no interferir y suelo decir que las termine traquilo, que le queda poco; pero esto sí entiendo que es una opción personal.
Cuando alguien te ofrezca compartir, fíjate en los ajustes de peso, posición del asiento... etc. que estaba usando el que te la ha cedido y "devuelvesela" tal y como te la dejó.
Finalmente, es de un egoísmo extremo y de una mala educación sin igual, en estos casos, dejar la toalla "reservando" máquina e irse a beber agua, o al baño, o a cualquier otro sitio... no lo hagas NUNCA. No importa que no haya nadie esperando. Hacerlo en las narices de alguien que espera (y a mí me lo han hecho) es lo peor de lo peor, y te arriesgas a que al que espera se le termine la paciencia (por decirlo finamente), retire (en el mejor de los casos) tu toalla y ocupe la máquina (y bien que haría).
- Los ruidos
Los pesos se depositan con suavidad, no se dejan caer... aunque te parezca que "queda bien" eso de terminar una serie y soltar el peso ruidosamente, es molesto para los demás.
Entrenar es cansado, es sufrido, tu respiración será fuerte y eso es normal, pero intenta evitar los gritos, y no hables contigo mismo en voz alta (por ejemplo: "¡venga! ¡vamos!").
En este apartado voy a hacer una mención especial/anécdota: el tipo de los "ejercicios raros". Es un tipo que entrena en el mismo gimnasio que yo, y con el que he coincidido poco. Hace un entreno que no entiendo, cosa normal si tenemos en cuenta que no sé casi nada. Uno de sus ejercicios favoritos consiste en coger una barra (sólo la barra) que está en el suelo a su derecha, levantarla por encima de la cabeza, darle un par de vueltas al estilo majorette y dejarla en el suelo a su izquierda... para volver a recogerla y hacer lo mismo hacia el otro lado. Es uno de sus "ejercicios raros", pero tiene un problema, no deja la barra en el suelo, sinó que la tira al suelo. Estar oyendo la barra caer cada dos segundos (en series largas, de 15-20) es muy molesto. Una vez una señora le dijo que hiciese el favor de ponerse debajo algo, como una colchoneta de las que se usan para hacer abdominales y así la barra no haría ruido al caer y el tipo le respondió con malas maneras. ¿Tan difícil es entender que el ruido puede molestar? ¿Tanto afecta a su forma física que la barra no caiga directamente en el suelo? Pues eso.
Y por último, los reproductores mp3. Tecnología fantástica que nos permite aislarnos en el gimnasio y concentrarnos en nuestros ejercicios al ritmo de nuestra música favorita, pero... ¡cuidado con el volumen! Figura que los llevamos para tener música para nosotros, no para ofrecerla a los demás. Además, un volumen excesivamente alto puede hacernos daño en los oídos. Si realmente queremos aislarnos lo que deberíamos hacer es comprar unos auriculares un poco mejores que los que vienen de serie con nuestro mp3, que tengan aislamiento acústico y se coloquen "dentro" del oído... al reducir el ruido de fondo, con un volumen del reproductor mucho menor tendremos la misma "sensación sonora", evitaremos el riesgo de dañar nuestro oído y además no molestaremos a los demás (esto tenía que ponerlo, soy un "friki" de los auriculares).
- Los comentarios
No juzguéis y no seréis juzgados.
Al gimnasio acude mucha gente, todos tienen objetivos distintos. Si alguien se toma en serio su entreno, sea cual sea, merece nuestro respeto.
Cada cual tiene sus gustos y sus manías, pero evita compartirlos con los demás si no hay confianza. Si no te gustan los cuerpos grandes y musculados, estás en tu derecho, pero no vayas al tipo más grande del gimnasio y le digas "no me pongo como tú porque no me gusta", primero, porque con la primera parte demuestras que no tienes ni idea del esfuerzo necesario para ponerse como él, y con la segunda, para rematar, le estás diciendo que lo que a él le gusta a tí no... ¿haces eso en otras situaciones? Si en un restaurante alguien de otra mesa pide sopa de pescado, ¿vas a decirle que te da asco la sopa de pescado?
Y al revés también es cierto, si alguien está empezando, o no quiere tener masa muscular, y apenas mueve peso, pues lo hará por algo; así que tampoco es una buena idea decirle que eso y nada es lo mismo.
Y finalmente está el tema de la ignorancia. Nadie nace enseñado, hay quien se apunta al gimnasio y decide por sí mismo lo que va a hacer, y se equivoca porque no sabe. Y según entra por la puerta, coge una mancuerna y se pone a hacer curl de concentración... está claro que podemos pasar, eso es trabajo del monitor, pero si decidimos decirle algo, casi mejor le decimos que las cosas no se hacen así, antes de lanzarle una puya para que todos los que nos rodean puedan reírse.
- Despedida y cierre
Bueno, eso es todo. Espero no haber metido la pata en nada, y espero no haberme dejado nada importante... a fin de cuentas esto es lo que yo he ido aprendiendo por mi mismo, así que puede que haya algo mal.
En cualquier caso, todo se resume en la introducción, el gimnasio es un espacio compartido en el que se junta gente. Sé discreto, ve a la tuya, e intenta no molestar a los demás. Ante cualquier situación, piensa en los demás usuarios del gimnasio y seguro que tomarás la decisión correcta.
Después de leeros un tiempo, y de haber pedido consejo al foro una vez, se me ha ocurrido que entre la múltiple información que hay para principiantes, puede que falte una cosa, así que he decidido escribirla, ya que es de las pocas cosas que creo que puedo aportar.
Se trata de las normas básicas de educación y comportamiento en un gimnasio; igual que hay normas para comportarse en foros, en las news, en los chats... ¿por qué no las iba a haber en un gimnasio?
Como semi-principiante que soy, todo lo que sigue es única y exclusivamente mi opinión, no es una verdad absoluta, es lo que se me ha ido ocurriendo sobre la marcha, y me gustaría ser corregido/ampliado si alguien opina distinto.
- Introducción
Los seres humanos vivimos en sociedad, y como seres sociales debemos comprender que compartimos espacios con otras personas. La existencia de dichos espacios compartidos exige un respeto por quienes también los ocupan, y por los espacios mismos. El gimnasio es uno de esos lugares y tiene una serie de particularidades que deberíamos conocer.
- Socialización en el gimnasio
Al gimnasio se va a entrenar. El gimnasio no es el bar del pueblo. Hay quien prefiere entrenar solo, hay quien lo hace acompañado, pero no debemos olvidar que el objetivo es entrenar. Los bancos, las máquinas, permiten sentarse para realizar ejercicios, no para charlar más cómodamente. Si te encuentras a un amigo al que hacía tiempo que no veías, podéis charlar tranquilamente de pie en alguna parte en la que no ocupéis zonas de entrenamiento ni de paso... o aún mejor, podéis quedar para tomar unas cañas en el bar de la esquina a la salida.
Al gimnasio tampoco se va a hacer amigos. Si quieres/tienes que hablar con alguien, NUNCA lo hagas mientras realiza un ejercicio. Espera a que termine su serie.
Y para terminar, al gimnasio tampoco se va a ligar. Evita ir de listillo y corregir los ejercicios de esa chica con pinta de modelo, entre otras cosas porque si de alguien está pendiente el monitor de la sala, es justamente de ella; y todos los consejos que puedas darle, el monitor se los ha dado varias veces.
- El material
En un inicio, el gimnasio compró material de primera y disponía del mismo en perfecto estado y en perfecto orden.
Todos sabemos que con el uso todo sufre un desgaste y un envejecimiento, pero el orden no debería de perderse.
Si necesitas una barra, la coges, la cargas, la usas, y después la descargas, dejas los discos allí donde los encontraste, y la barra descargada. Cuentan los más viejos que en algún momento de la historia las mancuernas llegaron a estar ordenadas por pesos, quizás ahora no sea el momento para que te pases varias horas ordenándolas, pero si coges dos mancuernas del mismo peso, intenta como mínimo dejarlas juntas! Así, el próximo que las use no tendrá que buscar cada mancuerna desesperadamente.
- El sudor
Usa la toalla. Cuando se entrena se suda, y a nadie le gusta sentarse sobre un charquito que ha dejado otro. Tampoco está de más, si eres una persona de las que suda mucho, que te molestes en secar un poco los agarres, o otras zonas que hayas podido mojar, con la toalla.
- ¿Dónde me pongo?
¿Tienes que hacer un ejercicio que necesita espacio? (elevaciones laterales, por ejemplo) Busca un sitio donde no bloquees el paso, en el que te veas en el espejo (ponte cerca, deja espacio detrás de tí para que pueda pasar alguien si es necesario) y suficientemente alejado de los demás a los lados. Es preferible exagerar, porque aunque tú te sientas cómodo, quizás la persona que está tumbada en un banco no se muera de alegría al ver una mancuerna de 12 Kg pasando por encima de su cabeza.
- ¿Por dónde paso?
El diseño de los gimnasios no siempre es óptimo, y a veces hay pasos estrechos, o se aprovechan los espejos de la zona de peso libre para poner allí los soportes de las mancuernas. Eso hace que a veces tengas que pasar entre varias personas que están haciendo ejercicios. En general, intenta pasar siempre por detrás, si se ponen frente al espejo es por algo, así que no les tapes la visión. Si no te queda más remedio que pasar por delante, nadie ha muerto de impaciencia por esperar a que la otra persona termine su serie; y además, es un buen momento para ser educado y decirle "perdona, paso un momento por delante".
- Las aglomeraciones
Hay gimnasios que en determinados horarios tienen más usuarios de los que deberían. Dado que este es un hecho que no podemos cambiar, debemos procurar facilitar las cosas al resto de usuarios.
Compartir el equipamiento. Si estás usando pesos libres, salvo que te encuentres alguien que entrena con tu mismo peso, eso es incómodo y poco práctico, pero las máquinas se pueden compartir todas. Si alguien te está esperando no cuesta nada usar la máquina alternativamente y hacer los descansos de pie.
Si eres el que espera, y te ofrecen compartir, tampoco está de más que preguntes al que la usa si le queda mucho, yo cuando le quedan dos series o menos prefiero no interferir y suelo decir que las termine traquilo, que le queda poco; pero esto sí entiendo que es una opción personal.
Cuando alguien te ofrezca compartir, fíjate en los ajustes de peso, posición del asiento... etc. que estaba usando el que te la ha cedido y "devuelvesela" tal y como te la dejó.
Finalmente, es de un egoísmo extremo y de una mala educación sin igual, en estos casos, dejar la toalla "reservando" máquina e irse a beber agua, o al baño, o a cualquier otro sitio... no lo hagas NUNCA. No importa que no haya nadie esperando. Hacerlo en las narices de alguien que espera (y a mí me lo han hecho) es lo peor de lo peor, y te arriesgas a que al que espera se le termine la paciencia (por decirlo finamente), retire (en el mejor de los casos) tu toalla y ocupe la máquina (y bien que haría).
- Los ruidos
Los pesos se depositan con suavidad, no se dejan caer... aunque te parezca que "queda bien" eso de terminar una serie y soltar el peso ruidosamente, es molesto para los demás.
Entrenar es cansado, es sufrido, tu respiración será fuerte y eso es normal, pero intenta evitar los gritos, y no hables contigo mismo en voz alta (por ejemplo: "¡venga! ¡vamos!").
En este apartado voy a hacer una mención especial/anécdota: el tipo de los "ejercicios raros". Es un tipo que entrena en el mismo gimnasio que yo, y con el que he coincidido poco. Hace un entreno que no entiendo, cosa normal si tenemos en cuenta que no sé casi nada. Uno de sus ejercicios favoritos consiste en coger una barra (sólo la barra) que está en el suelo a su derecha, levantarla por encima de la cabeza, darle un par de vueltas al estilo majorette y dejarla en el suelo a su izquierda... para volver a recogerla y hacer lo mismo hacia el otro lado. Es uno de sus "ejercicios raros", pero tiene un problema, no deja la barra en el suelo, sinó que la tira al suelo. Estar oyendo la barra caer cada dos segundos (en series largas, de 15-20) es muy molesto. Una vez una señora le dijo que hiciese el favor de ponerse debajo algo, como una colchoneta de las que se usan para hacer abdominales y así la barra no haría ruido al caer y el tipo le respondió con malas maneras. ¿Tan difícil es entender que el ruido puede molestar? ¿Tanto afecta a su forma física que la barra no caiga directamente en el suelo? Pues eso.
Y por último, los reproductores mp3. Tecnología fantástica que nos permite aislarnos en el gimnasio y concentrarnos en nuestros ejercicios al ritmo de nuestra música favorita, pero... ¡cuidado con el volumen! Figura que los llevamos para tener música para nosotros, no para ofrecerla a los demás. Además, un volumen excesivamente alto puede hacernos daño en los oídos. Si realmente queremos aislarnos lo que deberíamos hacer es comprar unos auriculares un poco mejores que los que vienen de serie con nuestro mp3, que tengan aislamiento acústico y se coloquen "dentro" del oído... al reducir el ruido de fondo, con un volumen del reproductor mucho menor tendremos la misma "sensación sonora", evitaremos el riesgo de dañar nuestro oído y además no molestaremos a los demás (esto tenía que ponerlo, soy un "friki" de los auriculares).
- Los comentarios
No juzguéis y no seréis juzgados.
Al gimnasio acude mucha gente, todos tienen objetivos distintos. Si alguien se toma en serio su entreno, sea cual sea, merece nuestro respeto.
Cada cual tiene sus gustos y sus manías, pero evita compartirlos con los demás si no hay confianza. Si no te gustan los cuerpos grandes y musculados, estás en tu derecho, pero no vayas al tipo más grande del gimnasio y le digas "no me pongo como tú porque no me gusta", primero, porque con la primera parte demuestras que no tienes ni idea del esfuerzo necesario para ponerse como él, y con la segunda, para rematar, le estás diciendo que lo que a él le gusta a tí no... ¿haces eso en otras situaciones? Si en un restaurante alguien de otra mesa pide sopa de pescado, ¿vas a decirle que te da asco la sopa de pescado?
Y al revés también es cierto, si alguien está empezando, o no quiere tener masa muscular, y apenas mueve peso, pues lo hará por algo; así que tampoco es una buena idea decirle que eso y nada es lo mismo.
Y finalmente está el tema de la ignorancia. Nadie nace enseñado, hay quien se apunta al gimnasio y decide por sí mismo lo que va a hacer, y se equivoca porque no sabe. Y según entra por la puerta, coge una mancuerna y se pone a hacer curl de concentración... está claro que podemos pasar, eso es trabajo del monitor, pero si decidimos decirle algo, casi mejor le decimos que las cosas no se hacen así, antes de lanzarle una puya para que todos los que nos rodean puedan reírse.
- Despedida y cierre
Bueno, eso es todo. Espero no haber metido la pata en nada, y espero no haberme dejado nada importante... a fin de cuentas esto es lo que yo he ido aprendiendo por mi mismo, así que puede que haya algo mal.
En cualquier caso, todo se resume en la introducción, el gimnasio es un espacio compartido en el que se junta gente. Sé discreto, ve a la tuya, e intenta no molestar a los demás. Ante cualquier situación, piensa en los demás usuarios del gimnasio y seguro que tomarás la decisión correcta.