El Tigre
Banned
El primer día que visité las cataratas del Iguazú, fué a los diez años. Venía de Buenos Aires, y fuí por caminos distintos al turismo.
Mi viejo en ese entonces ya me creía capaz de completar la odisea a caballo, llegando al lugar por caminos desconocidos, pero me insolé, y el golpe de calor fué tal que me quedé directamente tirado durante un mes, y cuando me pude levantar, apenas salía a la puerta.
Y durante las noches los mosquitos me abrieron ronchas del tamaño de un cráter.
Solo pudieron rescatarme al fin, mis parientes de Corrientes, donde hasta me dieron caballo propio, y una invitación a quedarme con ellos, que acepté.
Lo que debo decir, es que desde entonces, no pude ir más a las tierras coloradas. Les tengo pavor...
Lo mío es el sur de Argentina, bien helado, hasta con viento y nieve.
Pero a los cangaceiros ese calor ni les tocaba.
En la tierra del Sol, cerca del ecuador, ellos impusieron su propio mundo.
Según se cuenta, una de las bandas más famosas (lampiao) llegaba del sertao cantando y así entraba al poblado.
Como bandoleros que eran pedían un tributo, aunque siempre de buen modo. Y si la gente del pueblo aceptaba, organizaban una fiesta y distribuian limosnas.
Sino, hacían lo peor que se pueda imaginar.
Los últimos cangaceiros, festejando sus 99 años de haber nacido en este mundo:
segundo 19: el fusil listo para usar
Ese anciano, afirma que mató a más de 20 hombres... y la viejita no se queda atrás (minuto uno)
Se vé que le gustaban las armas...
Mi viejo en ese entonces ya me creía capaz de completar la odisea a caballo, llegando al lugar por caminos desconocidos, pero me insolé, y el golpe de calor fué tal que me quedé directamente tirado durante un mes, y cuando me pude levantar, apenas salía a la puerta.
Y durante las noches los mosquitos me abrieron ronchas del tamaño de un cráter.
Solo pudieron rescatarme al fin, mis parientes de Corrientes, donde hasta me dieron caballo propio, y una invitación a quedarme con ellos, que acepté.
Lo que debo decir, es que desde entonces, no pude ir más a las tierras coloradas. Les tengo pavor...
Lo mío es el sur de Argentina, bien helado, hasta con viento y nieve.
Pero a los cangaceiros ese calor ni les tocaba.
En la tierra del Sol, cerca del ecuador, ellos impusieron su propio mundo.
Según se cuenta, una de las bandas más famosas (lampiao) llegaba del sertao cantando y así entraba al poblado.
Como bandoleros que eran pedían un tributo, aunque siempre de buen modo. Y si la gente del pueblo aceptaba, organizaban una fiesta y distribuian limosnas.
Sino, hacían lo peor que se pueda imaginar.
Los últimos cangaceiros, festejando sus 99 años de haber nacido en este mundo:
segundo 19: el fusil listo para usar
Ese anciano, afirma que mató a más de 20 hombres... y la viejita no se queda atrás (minuto uno)
Se vé que le gustaban las armas...