Estimulantes pueden causar lo siguiente:
Aumento de la locuacidad
Aumento de la agresividad
Aumento de la frecuencia respiratoria
Aumento del ritmo cardiaco
Aumento de la presión arterial
Pérdida del apetito
Pupilas dilatadas
Alucinaciones visuales y auditivas
Acciones compulsivas y repetitivas
Insomnio
Inquietud
Irritabilidad
Ansiedad
Ataque cardiaco
Latidos del corazón rápidos y/o irregulares
Apoplejía
Muerte
Las dosis altas de estimulantes pueden causar lo siguiente:
Fiebre y sudoración, debido a la temperatura corporal peligrosamente alta
Boca seca
Dolor de cabeza
Palidez
Visión borrosa
Mareo
Latidos del corazón rápidos y/o irregulares
Temblores
Pérdida de la coordinación
Colapso
Ataque cardiaco
Apoplejía
Muerte
Posibles Efectos a Largo Plazo
El uso prolongado de estimulantes podría llevar a lo siguiente:
Dependencia física, lo que significa que el cuerpo se adapta al medicamento, lo que lleva a la tolerancia y síntomas de abstinencia (se presentan síntomas físicos cuando se deja de tomar la droga)
Tolerancia, lo que significa que son necesarias cantidades progresivamente mayores de la droga para crear los efectos deseados
Violencia, hostilidad, paranoia y agresión
Desnutrición debido a la disminución del apetito
Deterioro de la membrana mucosa de la nariz (a causa de la inhalación de cocaína)
Delirios de parásitos o insectos debajo de la piel (debido al uso de la metanfetamina y cocaína)
Daño a largo plazo a las células cerebrales (debido al uso de la metanfetamina y cocaína)
Síntomas de Sobredosis
Una sobredosis de estimulantes pueden causar los siguientes efectos:
Pánico, agitación, confusión y agresión
Convulsiones
Ritmo cardiaco rápido e irregular
Aumento en la temperatura corporal
Alucinaciones
Desmayo y posiblemente coma
Posible muerte debido a la insuficiencia cardiaca y pulmonar