aunque te haya dado una buena paliza pero esa es la unica manera de avanzar...
Precisamente, esa es la mejor manera de quemar a cualquiera. Si ella está empezando, lo primero que deberían enseñarle es a realizar de forma correcta cada ejercicio. Es lo que olvidan casi todos los entrenadores IMpersonales y monitores de gimnasio.
Casi todos te "sueltan" en el gym, te dan una tabla (supuestamente personalizada...espera, que me entra la risa floja _humillaci ) y allá te las apañes. El nivel, hablo de lo que yo he visto, es extremadamente bajo.
Un entrenador personal DEBERÍA ser precisamente eso, personal. Pero (insisto, esto es lo que YO he visto; otras personas pueden basarse en experiencias diferentes) la mayoría utilizan tablas preparadas de antemano, dietas preparadas de antemano, sandeces preparadas de antemano.
La palabra "personal" debería implicar dedicación personalizada a cada caso concreto, no recurrir a un archivo con tablas de colores, dietas de hace X años, etcétera. Los hay que ni siquiera preguntan si su cliente es diabético, o tiene intolerancia a algún alimento, si ha tenido alguna lesión grave, etcétera.
La mayoría de personas que he visto acudir a un entrenador personal, ni siquieran se molestaron en comprobar qué estaban haciendo mal. Y no estoy hablando de cambiar de rutina, elegir un suplemento, ni nada por el estilo. Hablo de cosas muy sencillas, que cualquiera sabe; pero son detalles a los que, sorprendentemente, sólo hacen caso cuando se lo dice un entrenador personal.
Voy a ponerte un ejemplo de lo que, para mí, supone un timo. La situación es real, no hipotética, y seguramente alguno/a la reconocerá.
Imaginad un gimnasio, más o menos bien equipado, por el que circulan personas con una camisetilla que pone, en letras bien gordas, "Entrenador Personal".
Como mínimo, la cuota mensual de su contratación (además de lo que pagues al gimnasio por utilizar sus instalaciones) supone un desembolso de 180-200 euros. Ahora os cuento la retahíla de detalles curiosos.
Para establecer el punto de partida, se toman ciertas mediciones al cliente. No mediciones corporales (que no estaría de más hacerlas), sino de estatura, peso y porcentaje de grasa corporal. Primera sorpresa, hay que aflojar 40 euros más.
Eso por utilizar una báscula bastante cutre (sé qué prestaciones tiene, porque yo compré la mía, un modelo bastante mejor, a la misma empresa), y CADA VEZ que el cliente la utilice.
¿Empezamos bien, a que si? _porro_
Paso al entreno personallizado.
Hay un archivo situado en un punto más que visible del gimnasio, en plena recepción. El entrenador ultrapersonal mete la mano, y... ¡tachám!
Saca una de las tablas (sin buscar demasiado), y se la entrega al cliente. Después, le dice como se hace cada uno de los ejercicios; pero no le corrige, algo imprescindible para evitar lesiones.
A estas alturas, debéis estar deseando contratarle. ¿A que sí? XD
Paso a la dieta.
La creación de la dieta consiste en tirar de las que haya en otro archivo (¿has visto qué nivel? tablas y dietas, en archivos separados...), y añadir algún suplemento que vendan ellos.
El gasto medio que ocasiona la contratación de un entrenador personal en esos gimnasios suele ascender a unos 300 euros mensuales. En esto, que cada uno saque sus propias conclusiones. Ah, casi lo olvido. Hay un último chiste.
Tú eres el que paga, el que contrata; pero eres tú el que DEBE adaptarse a su horario, no él al tuyo. XD
Voy a colgar algunos (sólo algunos) de los puntos que considero imprescindibles para que un entrenador pueda colgarse la etiqueta de "personal". Hablo de casos en los que haya contratado un plan de entreno y dieta.
1) Durante el tiempo que esté contratado, debe convertirse en un Magmun. Es tuyo, sólo tuyo.
2) Debe preguntarte por si tienes algún trastorno alimentício (diabetes, intolerancia, etc)
3) Debe preguntarte por tu experiencia REAL en un gimnasio. Todos eses meses que has podido faltar no cuentan.
4) Debe preguntarte si has realizado alguna visita al quirófano, y si esta incide en tu rendimiento deportivo; o en una faceta concreta de este.
5) Debe preguntarte si tienes alguna lesión crónica.
6) Debe preguntarte si alguna de tus articulaciones te da problemas. Es corriente ver a personas llevadas por algunos de estos "entrenadores" caer en lesiones recurrentes de hombro y rodilla, por desgracia.
7) Debe crear una tabla que se ajuste a tus objetivos, diseñada ex profeso para que le saques el mayor partido posible al gimnasio.
8) Debe saber cuál es tu actividad laboral, y calibrar el impacto de esta en tus entrenos y en tu recuperación.
9) Debe supervisar tu ejecución de cada ejercicio, serie y repetición. Como he dicho antes, mientras esté en su franja horaria de contratación, su tiempo es tuyo. En exclusiva. Si no puede cumplir con algo tan simple, que te devuelva el dinero.
10) Debe crear una dieta basada en TI. Nada de recurrir a dietas que ya están hechas, aunque para personas de distinto sexo y peso (esto, también lo he visto; y MUY a menudo). Tú eres tú, y has pagado por asesoramiento personalizado. Y si eso no es lo que te dan, que te devuelvan la pasta.
Lo dejo aquí, para no alargar aún más el ladrillo este.
Probablemente, mi perspectiva del asunto os parezca algo radical. Pero muchos de estos entrenadores olvidan a menudo que las personas que les contratan ponen su salud y su ilusión en sus manos (y su dinero, no lo olvidemos), y no me parece justo que sólo les den a cambio indiferencia, falta de profesionalidad e incluso algo de pasotismo.
¿Hay excepciones?
Las hay, pero muy pocas.
Un saludo.