Férreo
Politicamente incorrecto
Comparar el conflicto irlandés con los asesinatos de una mafia comunista como la ETA, es como comparar el huevo y la castaña. A nadie se le había ocurrido –excepción hecha de los propios etarras y del nacionalismo gobernante en el País Vasco– que el choque civil irlandés tuviese algo que ver con los asesinatos y secuestros de una banda de criminales a este lado de los Pirineos. Mientras en las islas británicas dos comunidades se disputan la supremacía de la región sin escatimar violencia en un conflicto que, en ocasiones, ha rayado con la guerra civil; en España, un pequeño grupo de matarifes lleva cuatro décadas sembrando el terror, y no sólo en el País Vasco sino a lo largo y ancho de toda la nación.
En el proceso de paz abierto en Irlanda no se ha hablado jamás de la secesión de aquella región del Reino Unido. Muy al contrario, todo lo que unionistas y republicanos han conseguido tras arduas negociaciones es fijar un marco autonómico mucho menos ambicioso que el del País Vasco, y el acuerdo de que, a partir de ahora, ambas comunidades deben convivir en paz. Las Vascongadas españolas ya disfrutan de una generosa autonomía y, por descontado, la única comunidad existente vive en una paz sólo interrumpida por la violencia de unos pocos, los etarras.
Por último, que nadie piense que la ETA mata por la libertad, ni contra el "fascismo"; prueba de ello es que los asesinatos y secuestros de la banda criminal se intensificaron precisamente tras la muerte de Franco, es decir, en plena democracia. Fue su forma de agradecer la generosa amnistía que el gobierno español dió a los presos etarras durante la Transición. Y es que hace 30 años ya tuvimos un claro ejemplo de que negociar y ceder con criminales para lo único que sirve es para reafirmalos en sus objetivos.
En el proceso de paz abierto en Irlanda no se ha hablado jamás de la secesión de aquella región del Reino Unido. Muy al contrario, todo lo que unionistas y republicanos han conseguido tras arduas negociaciones es fijar un marco autonómico mucho menos ambicioso que el del País Vasco, y el acuerdo de que, a partir de ahora, ambas comunidades deben convivir en paz. Las Vascongadas españolas ya disfrutan de una generosa autonomía y, por descontado, la única comunidad existente vive en una paz sólo interrumpida por la violencia de unos pocos, los etarras.
Por último, que nadie piense que la ETA mata por la libertad, ni contra el "fascismo"; prueba de ello es que los asesinatos y secuestros de la banda criminal se intensificaron precisamente tras la muerte de Franco, es decir, en plena democracia. Fue su forma de agradecer la generosa amnistía que el gobierno español dió a los presos etarras durante la Transición. Y es que hace 30 años ya tuvimos un claro ejemplo de que negociar y ceder con criminales para lo único que sirve es para reafirmalos en sus objetivos.