La importancia de las proteínas
El cuerpo no almacena las proteínas como las grasas o los carbohidratos. Es una de las razones por las que los culturistas hacen una comida o se toman un batido rico en proteínas cada pocas horas. Las proteínas son esenciales. Si no se consume la cantidad suficiente, se es más propenso al sobreentrenamiento. Sólo con la llegada constante de aminoácidos el cuerpo se encontrará en condiciones de llevar a cabo los procesos de reparación y desarrollo del tejido muscular. De lo contrario, podéis entrenaros con tanta dureza como queráis, pero obtendréis unos resultados mediocres. Los deportistas no sólo ingieren los nutrientes de manera más uniforme, sino que suministran a su organismo las proteínas que necesita mediante alimentos y batidos anabólicos a intervalos de dos horas y media o tres.
Hemos abordado muchos de los elementos esenciales que debe componer un programa de masa. Sin embargo, existe un factor de extrema importancia que infinidad de personas pasan por alto cuando intentan ganar tamaño. Se trata de un factor que, de no recibir la atención que debería, puede costar hasta el 33% del potencial de desarrollo. Nos referimos al sueño.
Llenar el vacío nocturno
Sabemos que el sueño es un periodo de crecimiento, pero sólo las dos horas iniciales, cuando el nivel de la hormona del crecimiento es alto. Transcurrido ese tiempo, el cortisol y el catabolismo muscular posteriores a la absorción toman el relevo y se produce un descenso paulatino del desarrollo. Quizá esto no tenga demasiada importancia para las personas corrientes, pero es decisivo para los culturistas que pretenden ganar masa muscular limpia. Como señala Michael Gundill en 6 x Nutrition, “Durante el ayuno nocturno, entramos en un estado catabólico porque los músculos exportan aminoácidos para nutrir al organismo. Se forman más complejos Eif4e.BP1, lo que reduce los procesos anabólicos”.
El doctor Mauro DiPasquale apunta en la misma dirección: “Llevábamos años perdiendo el tren de la maximización de la masa muscular (...) porque ignorábamos la pérdida de tamaño muscular que se producía durante la noche a causa del catabolismo postabsorción. Eso se ha acabado. Las nuevas proteínas nocturnas que están revolucionando el culturismo llenan ese vacío”. No podría estar más de acuerdo. Pero no confiéis en un suplemento de proteína sérica de primera generación para resolver ese problema. Es tirar el dinero. No permanecerá en el organismo más de un par de horas y, a continuación, vuestra capacidad para sintetizar más proteínas y nuevo tejido muscular disminuirá de un modo espectacular. Recordad, la proteína sérica de primera generación es útil después de un entrenamiento, pero sirve de poco para neutralizar el catabolismo nocturno porque se absorbe y se utiliza mucho antes de que entréis en el sueño de ondas deltas (lentas). Necesitáis una fórmula distinta, una que nutra los músculos y facilite el desarrollo muscular a lo largo de la noche, una proteína especial de liberación lenta que se toma justo antes de ir a dormir. Yo la he utilizado y he obtenido buenos resultados, Con ello, la liberación de aminoácidos comienza antes de que me dé tiempo de poner la cabeza en la almohada y se prolonga hasta la mañana. Esta acción sostenida evita la degradación del tejido muscular. Yo noto los efectos en la plenitud muscular cuando sigo un programa de masa de 12 semanas. . Recordad, entrenarse con grandes pesos causa desgarros microscópicos en las fibras musculares, y suministrar al organismo los elementos necesarios para su regeneración es lo que permite que los músculos crezcan.
El sueño nocturno podría considerarse un ayuno anabólico. Si el organismo no recibe los nutrientes que necesita, los obtendrá de los músculos y se perderá hasta un 33% del potencial de desarrollo.
Los tres sabores de UDA+ Protein son magníficos. A mí me encanta el de Vanilla Praline. No os podéis imaginar lo delicioso que está mezclado con el Kazitol. Es como tomar un postre justo antes de irse a la cama. No se trata de un suplemento caro, y el Kazitol, que llegará pronto a Europa, dura bastante si se reserva para el tentempié proteínico nocturno