mard1981
Farmacéutico-dietista
Taurina
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Taurina
Nombre químico Ácido 2-amino-etano-sulfónico
Fórmula química C2H7NO3S
Masa molecular 125.14 g/mol
Punto de fusión 305.11 °C
Densidad 1.734 g/cm3 (@ -173.15 °C)
La taurina es un ácido orgánico (al poseer un grupo sulfonato), que se encuentra de forma natural en el cuerpo y en los alimentos (principalmente en la proteína animal). Su nombre deriva de Bos taurus (bilis de buey) de la que fue aislada por primera vez hace más de 150 años. En la literatura científica muchas veces se le clasifica como un aminoácido, pero dado que no contiene en su estructura el grupo carboxilo unido al carbono alfa que caracterizan a estos no puede denominársele como tal.
La forma de asegurar una ingesta adecuada de taurina se realiza mediante una dieta rica en proteínas (sobre todo de origen animal) y con una cantidad adicional de suplementos de taurina, si la dieta es deficiente. La dosis diaria recomendada de suplementos de taurina son de 1.500 mg (separadas en 3 dosis de 500 mg) para adultos tomados preferentemente antes del entrenamiento.
[editar] La taurina en las bebidas energéticas
Hay evidencias de que la taurina sirve como un neurotransmisor (un mensajero químico para el sistema nervioso), un regulador de la sal y del equilibrio del agua (osmorregulación) dentro de las células y un estabilizador de las membranas celulares. La mayoría de las personas ve satisfechas sus necesidades de taurina con los alimentos de su dieta, y a menos que sea un vegetariano estricto, no sería necesaria una suplementación de esta sustancia.
Ningún estudio relacionado con la taurina ha demostrado que produzca toxicidad ni efectos secundarios incluso en dosis altas (de hasta 18 gramos diarios). De hecho, la taurina es en general muy bien tolerada.
Respecto de las bebidas energizantes que se comercializan en la actualidad y que son muy populares, se puede decir que la dosis de taurina en ellas es variable. Suele ser de unos 100 mg por 250 ml de bebida (aunque algunas llegan a 1 g y más). Uno de los posibles beneficios que la taurina produciría a los culturistas y otros atletas es la mejora de la función cardíaca durante el ejercicio.
Un estudio realizado en el año 2001 investigó los efectos de una bebida energizante muy popular en Estados Unidos, que incluye taurina, cafeína y glucuronolactona entre sus ingredientes. Las mediciones incluyeron la performance psicomotriz (tiempo de reacción, concentración y memoria), y la resistencia física. En comparación con bebidas control, la bebida estudiada mejoró la resistencia aeróbica y anaeróbica en cicloergómetros, y los parámetros cognitivos estudiados (Alford, 2001).
Otra investigación realizada con el método doble ciego, con la misma bebida energética del estudio anterior, indagó acerca del tiempo de reacción y las modificaciones del carácter, los estados de bienestar y la sensación de extroversión social. Concluyeron que la mezcla de los tres ingredientes de esta bebida, poseen efectos positivos sobre el rendimiento mental y el carácter. Se ha propuesto que estos efectos podrían estar mediados por la acción de la cafeína sobre receptores purinérgicos y por la modulación de la taurina de esos receptores (Seidl, 2000).
Sin embargo, es evidente que no existe forma de poder aislar el efecto exclusivo de la taurina, por lo tanto estos estudios deben ser analizados con sumo cuidado.
La taurina es ubicua en la naturaleza y su distribución y cantidad difiere en los diferentes organismos biológicos. Su rol antioxidante y osmoregulador ha sido ampliamente conocido. Su síntesis puede diferir en las distintas especies, lo cual tiene importancia en su rol fisiológico y en condiciones patológicas. La taurina es un nutriente esencial en felinos, como el gato, donde su ausencia en la dieta causa una serie de anormalidades. En el humano, la taurina puede ser considerada como un nutriente condicionalmente esencial, especialmente en niños que reciben nutrición parenteral total por tiempos prolongados. En niños prematuros, que son alimentados con fórmulas se recomienda su suplementación. En adultos, su importancia clínica está por ser demostrada en diferentes patologías.
La taurina desde un punto de vista bioquímico es un zwitterion cuyo pKa para su grupo ácido (SO3) y para el grupo amino (NH3) es parecido al de los fosfofolípidos de membrana, como la fosfatidil colina y la fosfatidiletanolamina. Se ha observado, en algunas etapas del desarrollo, que en algunos tejidos existe una correlación inversa entre la concentración de la taurina y la de ambos fosfolípidos de membrana, (6). Además se ha demostrado que la taurina puede tener un rol importante en el cambio de algunas propiedades de la membrana, como la fluidez (7), la capacidad de transporte de algunos iones (8) y la regulación de la actividad de algunas enzimas enlazadas a la membrana (9), así como también en el mantenimiento del potencial de la membrana y el pH intracellular
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Taurina
Nombre químico Ácido 2-amino-etano-sulfónico
Fórmula química C2H7NO3S
Masa molecular 125.14 g/mol
Punto de fusión 305.11 °C
Densidad 1.734 g/cm3 (@ -173.15 °C)
La taurina es un ácido orgánico (al poseer un grupo sulfonato), que se encuentra de forma natural en el cuerpo y en los alimentos (principalmente en la proteína animal). Su nombre deriva de Bos taurus (bilis de buey) de la que fue aislada por primera vez hace más de 150 años. En la literatura científica muchas veces se le clasifica como un aminoácido, pero dado que no contiene en su estructura el grupo carboxilo unido al carbono alfa que caracterizan a estos no puede denominársele como tal.
La forma de asegurar una ingesta adecuada de taurina se realiza mediante una dieta rica en proteínas (sobre todo de origen animal) y con una cantidad adicional de suplementos de taurina, si la dieta es deficiente. La dosis diaria recomendada de suplementos de taurina son de 1.500 mg (separadas en 3 dosis de 500 mg) para adultos tomados preferentemente antes del entrenamiento.
[editar] La taurina en las bebidas energéticas
Hay evidencias de que la taurina sirve como un neurotransmisor (un mensajero químico para el sistema nervioso), un regulador de la sal y del equilibrio del agua (osmorregulación) dentro de las células y un estabilizador de las membranas celulares. La mayoría de las personas ve satisfechas sus necesidades de taurina con los alimentos de su dieta, y a menos que sea un vegetariano estricto, no sería necesaria una suplementación de esta sustancia.
Ningún estudio relacionado con la taurina ha demostrado que produzca toxicidad ni efectos secundarios incluso en dosis altas (de hasta 18 gramos diarios). De hecho, la taurina es en general muy bien tolerada.
Respecto de las bebidas energizantes que se comercializan en la actualidad y que son muy populares, se puede decir que la dosis de taurina en ellas es variable. Suele ser de unos 100 mg por 250 ml de bebida (aunque algunas llegan a 1 g y más). Uno de los posibles beneficios que la taurina produciría a los culturistas y otros atletas es la mejora de la función cardíaca durante el ejercicio.
Un estudio realizado en el año 2001 investigó los efectos de una bebida energizante muy popular en Estados Unidos, que incluye taurina, cafeína y glucuronolactona entre sus ingredientes. Las mediciones incluyeron la performance psicomotriz (tiempo de reacción, concentración y memoria), y la resistencia física. En comparación con bebidas control, la bebida estudiada mejoró la resistencia aeróbica y anaeróbica en cicloergómetros, y los parámetros cognitivos estudiados (Alford, 2001).
Otra investigación realizada con el método doble ciego, con la misma bebida energética del estudio anterior, indagó acerca del tiempo de reacción y las modificaciones del carácter, los estados de bienestar y la sensación de extroversión social. Concluyeron que la mezcla de los tres ingredientes de esta bebida, poseen efectos positivos sobre el rendimiento mental y el carácter. Se ha propuesto que estos efectos podrían estar mediados por la acción de la cafeína sobre receptores purinérgicos y por la modulación de la taurina de esos receptores (Seidl, 2000).
Sin embargo, es evidente que no existe forma de poder aislar el efecto exclusivo de la taurina, por lo tanto estos estudios deben ser analizados con sumo cuidado.
La taurina es ubicua en la naturaleza y su distribución y cantidad difiere en los diferentes organismos biológicos. Su rol antioxidante y osmoregulador ha sido ampliamente conocido. Su síntesis puede diferir en las distintas especies, lo cual tiene importancia en su rol fisiológico y en condiciones patológicas. La taurina es un nutriente esencial en felinos, como el gato, donde su ausencia en la dieta causa una serie de anormalidades. En el humano, la taurina puede ser considerada como un nutriente condicionalmente esencial, especialmente en niños que reciben nutrición parenteral total por tiempos prolongados. En niños prematuros, que son alimentados con fórmulas se recomienda su suplementación. En adultos, su importancia clínica está por ser demostrada en diferentes patologías.
La taurina desde un punto de vista bioquímico es un zwitterion cuyo pKa para su grupo ácido (SO3) y para el grupo amino (NH3) es parecido al de los fosfofolípidos de membrana, como la fosfatidil colina y la fosfatidiletanolamina. Se ha observado, en algunas etapas del desarrollo, que en algunos tejidos existe una correlación inversa entre la concentración de la taurina y la de ambos fosfolípidos de membrana, (6). Además se ha demostrado que la taurina puede tener un rol importante en el cambio de algunas propiedades de la membrana, como la fluidez (7), la capacidad de transporte de algunos iones (8) y la regulación de la actividad de algunas enzimas enlazadas a la membrana (9), así como también en el mantenimiento del potencial de la membrana y el pH intracellular