Noor1
New member
Qué tal foreros.
Si a alguien le interesa la cuestión ecológica y la forma de pensar con que abordamos las situaciones de esta índole probablemente encuentre interesante esta reflexión de Slavoj Zizek, un pensador bastante crítico con un acento inglés bastante curioso.
El vídeo está en inglés. Zizek, en contra de una concepción sacralizadora e idealizada de la naturaleza (Madre Tierra, Dios Creador...) propone afrontar la cuestión ecológica desde un realismo crudo, que pasa por asumir, en primer lugar, la cara catastrófica de la naturaleza.
This URL has been removed!
Lo que nos quiere decir (y esta es mi opinión) es que la forma correcta de abordar un problema ecológico no pasa por aspirar a conseguir convivir con un mundo orgánico, armonioso y estable, ya que ese mundo no ha existido nunca. No hay que interpretar una catastrofe ecológica como un castigo de la Madre Naturaleza, ya que relacionamos esto con la idea del juicio final, o de un castigo sobrenatural, y ante una idea como esa consideramos que actuar no sirve para nada. En lugar de esto tenemos que asumir que nos movemos en una naturaleza imprevisible, y nuestra labor es tomar las riendas de nuestras actividades para tratar de contribuir lo mínimo posible ante situaciones catastróficas que siempre van a estar ahí.
Si a alguien le interesa la cuestión ecológica y la forma de pensar con que abordamos las situaciones de esta índole probablemente encuentre interesante esta reflexión de Slavoj Zizek, un pensador bastante crítico con un acento inglés bastante curioso.
El vídeo está en inglés. Zizek, en contra de una concepción sacralizadora e idealizada de la naturaleza (Madre Tierra, Dios Creador...) propone afrontar la cuestión ecológica desde un realismo crudo, que pasa por asumir, en primer lugar, la cara catastrófica de la naturaleza.
This URL has been removed!
Lo que nos quiere decir (y esta es mi opinión) es que la forma correcta de abordar un problema ecológico no pasa por aspirar a conseguir convivir con un mundo orgánico, armonioso y estable, ya que ese mundo no ha existido nunca. No hay que interpretar una catastrofe ecológica como un castigo de la Madre Naturaleza, ya que relacionamos esto con la idea del juicio final, o de un castigo sobrenatural, y ante una idea como esa consideramos que actuar no sirve para nada. En lugar de esto tenemos que asumir que nos movemos en una naturaleza imprevisible, y nuestra labor es tomar las riendas de nuestras actividades para tratar de contribuir lo mínimo posible ante situaciones catastróficas que siempre van a estar ahí.