TerenceHill
Moderador
Os habréis dado cuenta de que existen pocos suplementos que contengan ATP. Se deben a que la suplementación con ATP tiene dos grandes problemas:
1) El ATP se descompone en el cuerpo rápidamente, y
2) Al llevar fosfatos se hace virtualmente imposible para el compuesto atravesar las membranas de las células musculares. Eso ha producido que la mayoría de los científicos de los suplementos abandonen el ATP y se fijen en otras opciones como la creatina. Sin embargo, llevar el ATP hacia el torrente sanguíneo puede resultar prometedor, y ahí es donde aparecen los próximos suplementos.
ATP EMBOTELLADO. Cuando ingerimos ATP, termina en el hígado, donde incrementa el contenido de ATP de los glóbulos rojos, que a su vez liberan ATP cerca de los músculos, donde reacciona con los receptores del interior de las venas. La unión del ATP ¡ con esos receptores favorece la liberación de I NO, que dilata las venas. Así te congestionas mejor, y llegan más oxígeno y nutrientes a j tus músculos a la vez que se potencia la eliminación de productos de desecho. j
¿Otro beneficio de la elevación de los i niveles de ATP en la sangre? Pérdida de grasa. Tras ser liberado de los glóbulos rojos, el ATP se degrada rápidamente en adenosina y fosfato libre.
La adenosina actúa sobre las células grasas uniéndose a un receptor de esas células, una acción que esencialmente aumenta los depósitos de grasa. Sin embargo, al elevar crónicamente los niveles de adenosina (mediante la suplementación de ATP), los receptores de adenosina pierden sensibilidad a ella, reduciendo la propensión de las células grasas a acumular grasa.
Otra ventaja de esa desensibilización es que los receptores de adenosina se hacen más sensibles a la cafeína, que se une a los receptores e inhibe más la unión de la adenosina con las células grasas. La cafeína se convierte así en un auxiliar excelente del ATP para estimular la pérdida de grasa. La pérdida de grasa puede también potenciarse con un suplementó de ATP debido a la reducción del apetito. El estómago no es la única clave del hambre. Cuando los niveles de energía hepática se reducen, como al hacer dieta, se envía una señal al cerebro para estimular el apetito. Tomar ATP mantiene elevados los niveles hepáticos del ATP y ayuda a prevenir esos brotes frenéticos de hambre cuando hacemos dieta.Dosis: Para conseguir beneficios del ATP necesitáis tomar 250 a 500 mg. diarios, en dos dosis divididas con el estómago vacío
1) El ATP se descompone en el cuerpo rápidamente, y
2) Al llevar fosfatos se hace virtualmente imposible para el compuesto atravesar las membranas de las células musculares. Eso ha producido que la mayoría de los científicos de los suplementos abandonen el ATP y se fijen en otras opciones como la creatina. Sin embargo, llevar el ATP hacia el torrente sanguíneo puede resultar prometedor, y ahí es donde aparecen los próximos suplementos.
ATP EMBOTELLADO. Cuando ingerimos ATP, termina en el hígado, donde incrementa el contenido de ATP de los glóbulos rojos, que a su vez liberan ATP cerca de los músculos, donde reacciona con los receptores del interior de las venas. La unión del ATP ¡ con esos receptores favorece la liberación de I NO, que dilata las venas. Así te congestionas mejor, y llegan más oxígeno y nutrientes a j tus músculos a la vez que se potencia la eliminación de productos de desecho. j
¿Otro beneficio de la elevación de los i niveles de ATP en la sangre? Pérdida de grasa. Tras ser liberado de los glóbulos rojos, el ATP se degrada rápidamente en adenosina y fosfato libre.
La adenosina actúa sobre las células grasas uniéndose a un receptor de esas células, una acción que esencialmente aumenta los depósitos de grasa. Sin embargo, al elevar crónicamente los niveles de adenosina (mediante la suplementación de ATP), los receptores de adenosina pierden sensibilidad a ella, reduciendo la propensión de las células grasas a acumular grasa.
Otra ventaja de esa desensibilización es que los receptores de adenosina se hacen más sensibles a la cafeína, que se une a los receptores e inhibe más la unión de la adenosina con las células grasas. La cafeína se convierte así en un auxiliar excelente del ATP para estimular la pérdida de grasa. La pérdida de grasa puede también potenciarse con un suplementó de ATP debido a la reducción del apetito. El estómago no es la única clave del hambre. Cuando los niveles de energía hepática se reducen, como al hacer dieta, se envía una señal al cerebro para estimular el apetito. Tomar ATP mantiene elevados los niveles hepáticos del ATP y ayuda a prevenir esos brotes frenéticos de hambre cuando hacemos dieta.Dosis: Para conseguir beneficios del ATP necesitáis tomar 250 a 500 mg. diarios, en dos dosis divididas con el estómago vacío