hola foreros, necesito ayuda urgente, mi problema es la motivacion, y es que no tengo, es mi principal problemas, suelo ver alguno de los videos de youtube de motivacion pero no me sirve de nada, no tengo ganas de ir al gym, aparte de que estoy parado y no tengo dinero para pagarlo y entreno con mis propios hierros, quizas es este uno de mis mayores problemas, pero no se que hacer... quizas podais darme alguna buena idea.
PD: aprovecho para que todos los que os pasa lo mismo me deis vuestra opinion y entre todos busquemos una buena solución y si no pues nos picamos entre nosotros jejej.
un saludo chicos.
Hola, mattsub!
Bueno, voy a intentar decirte lo que a mí me ayuda.
1) Que entrenar no se convierta en una obligación penosa. Si vives cada día el entrenamiento con dolor, como una condena, es imposible que te motives. Intenta centrar tu mente en las sensaciones agradables como la ducha al terminar, lo centrado que estás mientras sigues la rutina, como dejas de darle tantas vueltas a la cabeza, el bienestar de cuando acabas... el acto mismo de entrenar debe ser un fin en sí mismo. Te hace sentir mejor, lo sabes, y simplemente eso debería bastar para no dejar de entrenar.
2) Valora cada pequeño avance. Te lo han dicho ya en este hilo y todos sabemos que es cierto. Si te miras detenidamente en el espejo, siempre hay pequeños progresos que indican que has hecho un buen trabajo. Un poco menos de grasa debajo del ombligo, una "raya" que antes no se veía, un hombro más redondo... ¡Date la enhorabuena! Esos pequeños cambios son resultado de tu constancia, hablan bien de ti, te propusiste mejorar y lo estás consiguiendo. ¿Cómo te verías ahora si no hubieras sido capaz de pasar a la acción y te hubieras tocado las narices tirado en el sofá?
3) Los problemas no se irán si dejas el gimnasio. Mucha gente se abandona cuando deja una pareja o le despiden. "No tengo energía, no tengo el cuerpo para levantar pesas". Pues tienes que reconocer que el entrenamiento no te "chupa" la energía sino todo lo contrario. Te da energía, centra tu cabeza, regula las emociones. Para muchos de nosotros la disciplina de las pesas es una constante a la que nos podemos agarrar cuando todo lo demás parece tambalearse. Es un salvavidas emocional. Si te sientes decaído, por eso mismo, entrena.
4) Pregúntate qué harías con tu tiempo si no entrenaras. Imagina qué harías en esa hora que has estado haciendo pesas. ¿Harías algo más productivo?, ¿estarías cultivando tu mente?, ¿harías amigos?, ¿lo dedicarías a un proyecto importante? Sé sincero. Tú sabes que seguramente no. Si no tienes disciplina para entrenar tres o cuatro horas en una semana, difícilmente la tendrás para cualquier actividad que "cueste". Tener unos horarios para entrenar y respetarlos es lanzarte un mensaje a ti mismo que te dice: "estoy haciendo lo que me he propuesto hacer, mi voluntad funciona". Tu mente así lo entenderá y te será más fácil seguir otros proyectos, encajando los horarios y administrando las energías. No pierdes el tiempo entrenando, aprendes a usarlo de forma eficiente.
5) Plantéate un objetivo cercano y concreto. Olvídate de esa foto del culturista de élite o del actor de moda. Mírate al espejo y date cuenta que ése eres tú, ni más ni menos. Y tú eres la materia prima con la que debes trabajar. ¿Qué tienes y cuál es el siguiente paso para mejorarte? Ése debe ser tu objetivo, algo concreto y realista. Así tendrás una referencia clara de dónde estás y de lo que estás avanzando. Podrás darte un premio cuando cubras cada tramo del viaje. Y cuando llegues, celébralo por todo lo alto. Puede que los demás no lo noten mucho pero tú sabes lo que significa y cuando hayas superado muchos objetivos pequeños, habrás alcanzado, casi sin darte cuenta, un objetivo grande que todos podrán ver.
6) Sigue un manual de instrucciones para tontos. No vayas a "hacer pesas" en general. Ni pienses en lo que tienes que hacer a largo plazo o en el culturismo en general. Centra tu mente en lo que tienes que hacer en la siguiente sesión de entrenamiento. Imagínate haciendo los ejercicios, la postura, los pesos, el equilibrio. Para ello debes tener muy clara tu rutina, pasos precisos, una guía de viaje para no perderte. Y cuando llegues ahí, debes tener el siguiente punto marcado en tu hoja de ruta. Un plan claro de lo que hay que hacer, paso a paso, ayuda a visualizar tu próximo trabajo y que la voluntad no falle. ¿Sabías que los atletas que imaginan lo que deben de hacer mejoran sus marcas? Del pensamiento, al acto.
7) Nunca te aburras. Quizás debas atreverte con rutinas que no hayas probado antes o meter nuevos ejercicios. ¿Y si entrenas con otra música?, ¿o con otra compañía?, ¿o en otros horarios? Si eres de los que no tienen problema con el esfuerzo quizás falle el estímulo del principiante. Aunque en este deporte se ven "los músculos", quizás sea uno de los deportes más mentales que existen. La mente no debe sobreentrenarse, no debe caer en el aburrimiento nunca. Juega, estimúlate para que siga siendo excitante.
8) Mucha gente valora tu esfuerzo. Quizás tu madre no lo entienda o tus amigos hagan bromas. Pero también está gente como nosotros que sabemos el valor de ser constante, de hacer bien las cosas, aunque parezcan insignificantes. Aprovéchalo, cuéntanos tu rutina o lo que te has propuesto cambiar. Celebra con nosotros tus progresos. Comprométete a no abandonar. No dejes que nadie menosprecie el valor de lo que haces. Tiene tanto valor como el atleta que se esfuerza por alargar un poco su zancada o el escritor que trata de describir a un personaje de forma un poco más breve y plástica. Cualquier gran obra es la suma de esfuerzos minúsculos. Gente como nosotros, lo sabemos.
Aquí lo dejo que me he alargado mucho. Se me ocurren muchas razones para entrenar, no pararía. ¡Alguna de éstas te tiene que servir!