La cosa es muy simple: se crea algo (una vacuna), para venderla hace falta demanda (un virus que cure). ¿Quién mejor que los soldados de los EEUU (cientos de miles) para ser vacunados, si tú eres el secretario de defensa? Pues al ataque, compremos los derechos de la patente y Dios bendiga América. Y si produce efectos secundadios... da lo mismo, sobornamos a los medios como hemos hecho siempre (que para algo son grandes corporaciones y pongo mis anuncios ahí, si tal les jodo el chollo) y chitón. ¿Quereis oir ahora el cuento de las Torres Gemelas, los judios en Israel, la Reserva Federal, los chemstrails, los impuestos por CO2....?
Menuda mierda de NWO colega. A la hoguera Rockefeller, Rothschild y todos los del Bildeberg.