Gaditano89
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Bueno, leyendo mi padre un periodico me pasó un artículo de un oncólogo francés, David Khayat en el que dice que "los alimentos son los culpables del 20% de los tumores".. Así que os paso el artículo entero:
"Lo que tenemos en nuestra nevera es responsable directo de muchos de los cánceres. En concreto, los alimentos que ingerimos son los culpables del 20% de los tumores que desarrollamos. El prestigioso oncólogo David Khayat, ex director del Instituto Nacional del Cáncer en Francia, ha querido centrar su última investigación en los alimentos. El resultado ha sido La biblia contra el cáncer, un libro que alerta de los productos "más ricos" en sustancias cancerígenas.
Segun Khayat no existe una dieta que nos blinde por completo, pero sí ciertas sustancias que deben evitarse. El pescado, por ejemplo, puede prevenir hasta en un 4% el cáncer de colon. Pero el mar también guarda sorpresas. "Ciertos pescados son cancerígenos, como el atún rojo, el pez espada, el fletán o el salmón", afirma este oncólogo, que alerta de que estos animales están repletos de plomo, mercurio, y arsénico, que son cancerígenos de nivel máximo.
Sin embargo, la carne roja, siempre tan criminalizada, no es de los alimentos que más complicaciones generan: "Simplemente hay que evitar la carne a la brasa y la sangre que desprende". Los españoles, en cambio, podríamos tener cierta ventaja frente a la enfermedad. Y es que, aunque los productos charcuteros son bastante nocivos, el jamón serrano podría ser preventivo. "Contiene ácidos grasos beneficiosos", sostiene.
¿Y los vegetarianos? ¿Están exentos? "De eso nada, hay frutas y hortalizas ricas en betacaroteno (mango, zanahoria, calabaza o melocotón) que aumentan 4 veces más el riesgo de padecer cáncer de pulmón entre los fumadores", sostiene. Los productos lácteos incrementan tambien el riesgo de cáncer de próstata en los hombres. Y la forma de cocinar influye en nuestra exposición. Este doctor desaconseja la preparación de los alimentos en parrilla y Wok: "La forma de recipiente provoca que se alcancen temperaturas de cocción demasiado altas que generan productos cancerígenos". ¿Y el agua? Ni el líquido más consumido en el mundo esta libre de sustancias dañinas.
En España está contagiada de nitratos procedentes de la agricultura intensiva, unos compuestos cancerígenos de nivel 1. Pero el agua mineral embotellada tampoco es una buena alternativa. "Un estudio demostró que cuatro marcas de agua mineral multiplicaban por cinco el nivel de arsénico permitido", informa Khayat.
Aun así, aconseja "no vivir obsesionados". "Simplemente hay que conocer lo que nos metemos en la boca", sostiene. Como apunte final, aporta algunos de sus antídotos para prevenir el cáncer. "Productos como tomates, el zumo de granada y el té verde frenarán esta terrible epidémia", concluye.
OTRA PRUEBA
El caso de las mujeres japonesas
Khayat ha comprobado que los alimentos que ingerimos interfieren directamente en nuestra exposición al cáncer. Esta teoría se refuerza observando el caso de las japonesas. Según cuenta, la mortalidad por cáncer de mama en su país es casi nula. "Pero se ha demostrado que cuando emigran a EEUU tienen la misma tasa de cáncer de mama que las estadounidenses. Esto se debe al cambio en el estilo de vida que experimentan. Loso hábitos de la occidentalización incrementan el riesgo", destaca. Por eso este doctor señala que si las autoridades quieren frenar la incidencia de esta enfermedad deben incrementar las instituciones de control y fomentar entre los ciudadanos estilos de vida saludables.
Fuente: Periódico La Gaceta
"Lo que tenemos en nuestra nevera es responsable directo de muchos de los cánceres. En concreto, los alimentos que ingerimos son los culpables del 20% de los tumores que desarrollamos. El prestigioso oncólogo David Khayat, ex director del Instituto Nacional del Cáncer en Francia, ha querido centrar su última investigación en los alimentos. El resultado ha sido La biblia contra el cáncer, un libro que alerta de los productos "más ricos" en sustancias cancerígenas.
Segun Khayat no existe una dieta que nos blinde por completo, pero sí ciertas sustancias que deben evitarse. El pescado, por ejemplo, puede prevenir hasta en un 4% el cáncer de colon. Pero el mar también guarda sorpresas. "Ciertos pescados son cancerígenos, como el atún rojo, el pez espada, el fletán o el salmón", afirma este oncólogo, que alerta de que estos animales están repletos de plomo, mercurio, y arsénico, que son cancerígenos de nivel máximo.
Sin embargo, la carne roja, siempre tan criminalizada, no es de los alimentos que más complicaciones generan: "Simplemente hay que evitar la carne a la brasa y la sangre que desprende". Los españoles, en cambio, podríamos tener cierta ventaja frente a la enfermedad. Y es que, aunque los productos charcuteros son bastante nocivos, el jamón serrano podría ser preventivo. "Contiene ácidos grasos beneficiosos", sostiene.
¿Y los vegetarianos? ¿Están exentos? "De eso nada, hay frutas y hortalizas ricas en betacaroteno (mango, zanahoria, calabaza o melocotón) que aumentan 4 veces más el riesgo de padecer cáncer de pulmón entre los fumadores", sostiene. Los productos lácteos incrementan tambien el riesgo de cáncer de próstata en los hombres. Y la forma de cocinar influye en nuestra exposición. Este doctor desaconseja la preparación de los alimentos en parrilla y Wok: "La forma de recipiente provoca que se alcancen temperaturas de cocción demasiado altas que generan productos cancerígenos". ¿Y el agua? Ni el líquido más consumido en el mundo esta libre de sustancias dañinas.
En España está contagiada de nitratos procedentes de la agricultura intensiva, unos compuestos cancerígenos de nivel 1. Pero el agua mineral embotellada tampoco es una buena alternativa. "Un estudio demostró que cuatro marcas de agua mineral multiplicaban por cinco el nivel de arsénico permitido", informa Khayat.
Aun así, aconseja "no vivir obsesionados". "Simplemente hay que conocer lo que nos metemos en la boca", sostiene. Como apunte final, aporta algunos de sus antídotos para prevenir el cáncer. "Productos como tomates, el zumo de granada y el té verde frenarán esta terrible epidémia", concluye.
OTRA PRUEBA
El caso de las mujeres japonesas
Khayat ha comprobado que los alimentos que ingerimos interfieren directamente en nuestra exposición al cáncer. Esta teoría se refuerza observando el caso de las japonesas. Según cuenta, la mortalidad por cáncer de mama en su país es casi nula. "Pero se ha demostrado que cuando emigran a EEUU tienen la misma tasa de cáncer de mama que las estadounidenses. Esto se debe al cambio en el estilo de vida que experimentan. Loso hábitos de la occidentalización incrementan el riesgo", destaca. Por eso este doctor señala que si las autoridades quieren frenar la incidencia de esta enfermedad deben incrementar las instituciones de control y fomentar entre los ciudadanos estilos de vida saludables.
Fuente: Periódico La Gaceta