Embargan un colegio madrileño en plena clase

Marius0093

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La imagen ha rozado el esperpento y se produjo este jueves en un colegio privado de Madrid, que ha sido embargado con todos sus estudiantes dentro mientras daban clase. Operarios de mudanzas y agentes de la policía sacaron del centro todo lo que pudiera tener algo de valor: mesas, sillas, pupitres, pizarras… Y según los testigos, hasta las tizas. El colegio bilingüe Santa Illa, en el distrito de Chamartín, tiene una deuda con la Seguridad Social de más de 992.000 euros.

El centro recibió el miércoles por fax la notificación judicial del embargo, y este jueves se cumplió sin dilación alguna y con todos los estudiantes, unos 150 alumnos de entre 3 y 17 años, en sus respectivas aulas. Los operarios interrumpieron las clases entre la sorpresa generalizada de todos los chavales, y comenzaron a vaciar el mobiliario y a llevarse hasta el potro del gimnasio. En algunos casos, entre los sollozos de los chavales más jóvenes. Las familias habían sido avisadas a lo largo de la mañana para que fueran a recoger a sus hijos de inmediato.

La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid ha garantizado que todos los alumnos serán escolarizados este viernes en otros centros públicos y concertados de la zona. Fuentes del Departamento que dirige Lucía Figar explicaron a Europa Press que, desde primera hora, la Dirección del Área Territorial habló con las familias para recolocar a los estudiantes adaptándose a la petición de los padres en la medida de lo posible.

"Mientras estaban dando las clases han entrado y se han llevado las sillas, las mesas, las pizarras... hasta las tizas, los niños estaban llorando porque les han quitado el pupitre mientras estaban en el aula, es indignante; me avergüenzo de ser español hoy; que me bajen el sueldo a mi si quieren, pero a mi hija que no la toquen".

Es el relato de Juan Manuel Muñoz, un padre muy "indignado", que ha visto como a su hija de cinco años le dejaban sin muebles en su clase del colegio privado Santa Illa, en el distrito de Chamartín. Su mujer ha tenido que ir a buscar a la pequeña. El Colegio se ha ido poniendo en contacto con los padres durante la mañana para comunicarles la situación y muchos de ellos se han acercado a recoger a sus hijos, sobre las 11.00 horas.

"A los niños les hemos contado una mentira piadosa, imagínate, les hemos dicho que 'qué bien que os cambian los muebles', pero los de 12 o 13 años, no entendían nada, de hecho ha habido dos que se han encarado porque les estaban quitando los pupitres", relata el padre, que asegura que el centro bilingüe, al que acuden cerca de 300 niños, "ha sido embargado por la Seguridad Social".

El Santa Illa es un colegio bilingüe del madrileño barrio de Chamartín. Homologado por la Cambridge University, tiene un precio de unos 400 euros mensuales sin comedor e imparte los cuatro niveles de enseñanza: enseñanza infantil, primaria, secundaria y bachillerato; desde los tres hasta los 17 años.
'Se han llevado hasta el potro del gimnasio'

"Se han llevado de todo: hasta el potro del gimnasio. Ahora supongo que nos tendrán que dar una explicación coherente", explica Marisa, otra madre del colegio. "A los chicos de la clase de mi hijo les han dicho que vaciaran las cajoneras porque se llevaban las mesas", añade.

"Sabíamos que el colegio estaba mal porque en vez de 25 alumnos por clase, este año había solo 10; ayer a última hora recibieron un fax de embargo y lo han hecho hoy de esta forma", asegura el padre sobre la situación del colegio.

"No tienen vergüenza; si en Valencia se manifiestan porque no tiene calefacción en clase, imagínate lo que tendríamos que hacer aquí", aseguraba Juan Manuel.

Fuentes de la Consejería de Educación señalan que técnicos de su departamento han acudido al colegio para ponerse en contacto con las familias y ofrecerles plaza en colegio públicos y concertados dentro de la misma zona. Sin embargo, los padres aseguran que están muy contentos con el colegio y que no quieren cambiar a sus hijos.
 
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Qué raro que esto pase en Madrid, con lo bien que está allí la educación....


(modo ironía ON y tal)
 
Vaya Juez, y vaya director del colegio _mmmmm_. ¿Porqué no negociar la deuda o solicitar intervención del ministerio de educación si sabía -porque estoy segura que el director lo sabía- que podía verse enfrentado a una medida como esa?..¿porqué diablos el Juez, si tenía que ejecutarla, no la programó para un día sábado cuando los chicos no estuvieran en el plantel?.

Sería interesante que nos contaras las razones por las cuales devolvieron los muebles....
 
Apenas han pasado 24 horas en el almacén. Los muebles han regresado a medio día al colegio privado Santa Illa, que fue embargado el jueves por orden judicial. El potro, los pupitres, las sillas, el órgano, las estanterías...han deshecho el camino andado. Los mismos elementos que se retiraron con los alumnos en clase han vuelto a las aulas con los niños en sus casas. En el acceso al centro, junto a la puerta, un cartel escrito con rotulador verde: "La dirección del centro comunica la reanudación de las clases 27 de febrero".
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Iñaki Santa, propietario y administrador del colegio Santa Illa. / ATLAS

El colegio Santa Illa tiene 160 alumnos de tres a 17 años. Sus padres pagan hasta 600 euros al mes incluido el precio del comedor. El centro arrastra una deuda con la Seguridad Social desde la década de los 90 del siglo pasado que asciende a 992.000 euros, casi un millón. “Se le dio la oportunidad hasta última hora, pero no había voluntad”. Andrés Ruiz, funcionario de la Seguridad Social, ha sido el que ha dado explicaciones a pie de centro, con el mareo de operarios yendo y viniendo, la visita de algunos padres y los niños de los colegios de alrededor asomados al patio.

Ruiz fue quien confirmó que había recibido una contraorden para paralizar el proceso. “El embargo prosigue pero la retirada de muebles no”, señala. La deuda del colegio Santa Illa se produce por "no pagar los seguros sociales" de los trabajadores, según Ruiz. La contraorden llegó "evidentemente" por la alarma social de "autoridades por encima" de él. La responsable de la Unidad de Recaudación Ejecutiva (URE) decidió el jueves entrar en el Santa Illa con los niños dentro, dice este funcionario. "Se han dado hasta el último momento oportunidades", añade Ruiz, que recuerda "al menos" una notificación previa de embargo. Antes de iniciar el procedimiento judicial acudieron a retirar los muebles y el director "se negó", señala.

El director del centro, Iñaki Santa, ha atendido a los medios después de que descargaran los tres camiones de enseres. Habla de "actitudes salvajes" y de "atropello" por el embargo con los niños en las aulas.

A primera hora de la mañana, Santa (que regenta el negocio familiar inaugurado en 1959) no conocía el acuerdo que alcanzaron a última hora del miércoles la Consejería de Educación y el Ministerio de Empleo y Seguridad Social para dejar a los alumnos en el centro hasta junio. Los muebles, que estaban custodiados en un almacén de Coslada, vuelven al colegio pero siguen embargados. Santa es el depositario del mobiliario.

Asegura que habían previsto alquilar otros para volver a la actividad el lunes y que cuenta con el "99% de los padres" a su favor. Intenta explicar la razón de no avisar a los padres el miércoles, cuando llegó el fax con la notificación del embargo para primera hora del jueves, que previamente había señalado (sin fecha fijada) un auto judicial. Lo recibió "a las tres de la tarde". Intentó contactar con la Consejería de Educación y con ACADE, la patronal de los centros privados, para que mediaran. "A las seis de la tarde ya no puedes decirle a los padres que no lleven a sus hijos a clase al día siguiente", ha explicado.

"No tenemos intención de que quiten la deuda". Arrastra impagos desde hace más de 20 años. En 2009 se le ofreció posibilidad de un acuerdo y pagos fraccionados. Según Santa, "15.000 euros mensuales de deuda" y un adelanto "del 20% del total" que no pagó y que, según sus cálculos, ascendía a 160.000 euros entonces.

Rivodó no conocía la situación económica del centro, ni tampoco el vigilante Jacinto Romero, que lleva seis años cobrando puntualmente su nómina en el colegio. Dice que es “desoladora” la imagen de un colegio sin alumnos. Hay 32 trabajadores en el Santa Illa. Uno de ellos, el profesor de inglés Jon Scott, accedía esta mañana emocionado por la pequeña verja verde por donde han vuelto a entrar los muebles embargados.


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De momento los muebles se quedan hasta final de curso: http://www.abc.es/videos-espana/20120227/alumnos-colegio-embargado-retomaron-1476604398001.html
 
En un primer momento, puede parecer una buena anécdota que te pase eso. Tanto graciosa como perfecta para un niño.

Pero creo que vivirlo ya no es tan gracioso.
 
lo que hay que ver
facepalm.gif
 
El director del centro, Iñaki Santa, ha atendido a los medios después de que descargaran los tres camiones de enseres. Habla de "actitudes salvajes" y de "atropello" por el embargo con los niños en las aulas.

Y olvida que atropella los derechos de sus trabajadores incumpliendo con la seguridad social...
 
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