Unos años atrás, en los 80, estaba la moda de los entrenamientos planificados según el ciclo olímpico. Y los períodos preparatorio, competitivo, precompetitivo, de tránsito, todo ese tipo de cosas. Yo decía: a mí lo lo que me interesa es poner hoy más peso que lo que ponía ayer, pronto. Ahí me decían bestia, cavernícola (troglodita me dijo un día uno en la federación).
Bueno sigo pensando lo mismo, a partir de una posición de equilibrio, corregir lo que está más jodido, y así.
Las planificaciones son como las reingenierías, a veces pueden funcionar, pero a veces te ponen la vida de cabeza y para no ganar nada.