Artículo interesante sobre las gominolas

Juanchi

Miembrecillo
Aquí os dejo un interesante artículo sobre las gominolas que tanto nos gustan...


Las gominolas infantiles son productos de confitería compuestos por una pasta maciza elaborada con azúcar, aromatizada y coloreada mediante un generoso uso de aditivos y que se presenta con formas y tamaños variados. Su nutriente mayoritario son los hidratos de carbono sencillos: glucosa, sacarosa y fructosa suponen entre un 70% y un 80% del peso. La proporción de proteína más común es del 5%-6% aunque una muestra contiene el 7% y otra sólo el 1,5%. La proteína se presenta principalmente en forma de gelatina, que proporciona la textura gomosa típica de estos productos. Las grasas, por su parte, suponen menos del 1%. El contenido en agua fue siempre inferior al 14% y en algunas, aún menor: entre el 5% y el 8%. Y el aporte energético es de 320 a360 calorías cada cien gramos, demasiado elevado para un producto absolutamente prescindible en nuestra dieta por su casi nulo valor nutritivo.
Su consumo frecuente puede generar obesidad y caries: en nuestra boca existen bacterias que transforman en unos 20 minutos ciertos azúcares (principalmente, sacarosa) en ácidos, que se mezclan con la saliva y las partículas de comida en la boca formando una placa que se adhiere al esmalte, atacándolo y produciendo la caries. Tras consumir estas y otras chucherías, aun en pequeñas cantidades, conviene cepillar los dientes para eliminar los restos de azúcares de la boca, ya que el riesgo de caries no depende de la cantidad de azúcar consumido sino de la frecuencia de su ingesta.

Las gominolas están constituidas principalmente por azúcares simples (glucosa, fructosa y sacarosa), fuente de energía de rápida asimilación. Estos azúcares, al metabolizarse en nuestro organismo. se transforman en glucosa que es absorbida en el intestino, de donde pasa al hígado; allí se transforma en glucógeno y se almacena como reserva energética hasta una cantidad máxima de 100 gramos en el hígado y 200 gramos en los músculos. Si la cantidad de azúcares ingerida es tal que se sobrepasan los límites de almacenamiento de glucógeno, el exceso de glucosa en sangre se transforma en grasa en el tejido adiposo, constituyendo una forma de reserva energética a largo plazo. La obesidad en la edad infantil es particularmente desaconsejable, porque en esta etapa se produce un aumento del número de células de este tejido graso, relacionado con la ingesta de energía. Si el aumento de células grasas es alto, supone un estadio inicial de obesidad difícil de revertir ya que se necesitaría una restricción calórica (que podría afectar al crecimiento del adolescente) para compensar ese aumento de peso.

En la mayoría de las gominolas, la proteína se presenta en forma de gelatina, que se caracteriza por una composición incompleta en aminoácidos ya que no aporta las cantidades necesarias de algunos esenciales: metionina, lisina y triptófano. No se las debe considerar como productos que aportan proteína.

En resumen, las gominolas representan un elevado aporte energético, poca proteína de escasa calidad, muy pocos minerales y ausencia de vitaminas, por lo que no deberían formar parte de la dieta habitual. A pesar de que no haya normativa referente a esta cuestión, las de gran tamaño suponen un riesgo para los niños pequeños: debido a su textura gomosa se mastican con dificultad, lo que puede provocar atragantamientos que podrían desembocar en asfixia.

Se han detectado muchas irregularidades en el etiquetado. Sólo Frutitas Roypas cumple la norma. Denominación de venta, lista de ingredientes, lote y modo de conservación son las informaciones peor indicadas.

El casi nulo valor nutritivo de este producto y los perjuicios que causa su consumo habitual (obesidad y caries) hacen que no se elija una mejor relación calidad-precio.

Cómo se elaboran

A la hora de envasar las gominolas, la mayoría de los fabricantes emplean un mismo envoltorio para diferentes tipos de producto. Las Fini (botellas cola, tiburones y melocotones) y Vidal (dulcipica fresa y gomitas) lucen varias denominaciones y listas de ingredientes, haciendo referencia a diferentes tipos de gominolas, por lo que no se puede saber la denominación del producto ni los ingredientes de unas gominolas en concreto. El envase de Roypas (frutitas y delicias) y Dulciora (zarzamoras) tiene una única lista de ingredientes, que son: azúcar, jarabe de glucosa, gelificantes, agua, gelatina (frutitas Roypas y Dulciora), almidón modificado (frutitas Roypas), dextrosa (delicias Roypas), acidulantes, aromas y colorantes. Las zarzamoras Dulciora indican, además, los ingredientes del recubrimiento: aceite vegetal, cera de abeja y cera carnauba. De todos modos, y a pesar de que sólo pueden asignarse ingredientes a tres de las ocho estudiadas, todas están compuestas fundamentalmente de azúcares, gelatina y aditivos.

La elaboración parte de una mezcla líquida caliente formada por azúcar, jarabe de glucosa y aditivos que se introduce en un molde para que adquiera la forma deseada. Posteriormente, se reduce la temperatura para su endurecimiento. Tras la solidificación, las gominolas son cepilladas para eliminar restos de la mezcla, que serán reincorporados a la máquina para su aprovechamiento.

Muchos aditivos

Este es un producto muy rico en aditivos. Los más comunes son: aromas, colorantes, acidulantes y gelificantes. Los aromas proporcionan olor y sabor y los acidulantes se utilizan como complemento de aromatización y/o conservación. Según los etiquetados, algunos acidulantes empleados son ácido cítrico, ácido láctico, ácido málico y ácido tartárico. Los gelificantes forman un gel durante el enfriamiento. Los más empleados son agar-agar, almidón modificado y pectinas. Los colorantes dan color a las materias primas, azúcar y jarabe de glucosa, ambos incoloros. Los colorantes hallados son tartracina (E-102), amarillo de quinoleína (E-104), amarillo anaranjado (E-110), azorrubina (E-122), rojo cochinilla (E-124), rojo altura (E-129) y azul patente (E-131). La lista de colorantes indicada en los envases tampoco corresponde al producto concreto que contiene, sino a toda la gama de golosinas. Solamente zarzamora Dulciora y frutitas Roypas indican la leyenda "colorantes según producto" y "posibles colorantes", respectivamente. Todos los colorantes utilizados son artificiales y su uso está autorizado en la norma. Mezclando los citados se obtiene toda la gama de colores presente en estas gominolas. De los siete colorantes, cinco son azoicos (tartracina, amarillo anaranjado S, azorrubina, rojo cochinilla A y rojo Allura AC), a algunos de los cuales se les asocia con la posibilidad de provocar alergias y trastornos en el comportamiento de los niños. La tartracina (E-102), por ejemplo, puede producir reacciones adversas (alergias no graves y manifestaciones cutáneas o respiratorias) en personas asmáticas y en el 10% de los alérgicos a la aspirina. Las gominolas con este aditivo son frutitas y delicias, ambas de Roypas. De las ocho muestras, solamente Botellas cola, de Fini, no utiliza colorantes azoicos.

Etiquetado: incorrecto

Algunos fabricantes envasan diferentes tipos de gominolas empleando un mismo film en el que indica las diferentes denominaciones y listas de ingredientes de todos los productos que fabrica. Al no asignar al producto contenido en el envase una denominación y la lista de ingredientes, incumplen la norma. Cinco de las ocho inducen a confusión: Fini (botellas cola, melocotones y tiburones) y Vidal (dulcipica fresa y gomitas) lucen diferentes denominaciones y listas de ingredientes, mientras que Roypas delicias tiene una única lista pero no indica denominación, incumpliendo la norma. Dulciora (zarzamoras) no indica peso neto y lote, y Roypas (delicias) posee dos indicaciones referidas al lote.

La indicación del modo de conservación aparece únicamente en Dulciora (zarzamoras), Vidal (dulcipica fresa y gomitas) y Roypas (frutitas). Fini (botellas cola, melocotones y tiburones) y Roypas (delicias) no señalan este dato, incumpliendo la norma. La fecha de consumo preferente no es obligatoria en este producto, pero Vidal (dulcipica fresa y gomitas), Dulciora (zarzamoras) y Roypas (frutitas) la incluyen, lo que es de agradecer. Otro tanto ocurre con el punto verde (propio de envases reciclables) en las de Fini y Vidal. Ninguno de los envases incluye información nutricional, no obligatoria pero conveniente.

El etiquetado de Frutitas Roypas es el único correcto. El peor corresponde a Fini, por su denominación de venta y lista de ingredientes confusas y por no indicar el modo de conservación.

Si se venden en régimen autoservicio o a granel, se deben cumplir los siguientes requisitos: el vendedor deberá conservar la información del etiquetado hasta el final de su venta, el producto deberán exponerse en vitrinas o recipientes protegidos en los que figurará de forma clara, visible e indeleble la denominación de producto, lista de ingredientes y fabricante o envasador. La venta se deberá realizar por el vendedor, utilizando los utensilios adecuados (pinzas, paletas, etc.), en cualquier manipulación que realice.

EN SíNTESIS
* Se han analizado ocho tipos de gominolas (botellas cola, melocotones, tiburones, frutitas, delicias, dulcipica fresa, gomitas y zarzamoras) de cuatro marcas distintas. El precio es idéntico en las ocho: salen a 0,72 euros los 100 gramos de producto.
* Aportan muchas calorías (más de 300 cada cien gramos) y tienen muy poco valor nutricional. Se componen mayoritariamente de carbohidratos sencillos (principalmente, sacarosa) y su contenido en proteínas y grasas es casi despreciable. Además, apenas contienen vitaminas ni minerales.
* El consumo de estas chucherías no debe ser frecuente, ya que desequilibran la dieta, fomentan la obesidad y promueven la caries dental.
* Cinco de los siete colorantes hallados son azoicos, de los que se sospechan efectos secundarios como alergias y trastornos en el comportamiento infantil, demostrados en la tartracina (E-102), que no debe ser consumida por personas asmáticas o intolerantes a la aspirina.
Las gominolas con este aditivo son frutitas y delicias de Roypas. Botellas cola (Fini) es la única sin azoicos.
* Sólo Frutitas Roypas cumple la norma de etiquetado. Denominación de venta, lista de ingredientes, lote y modo de conservación son las informaciones peor indicadas.
* El tamaño excesivo de ciertas gominolas -por su textura gomosa difícil de masticar- puede provocar atragantamiento en niños de corta edad.

Fuente:

Gominolas: básicamente azúcar y aditivos: Su consumo frecuente promueve la obesidad y la caries [Pág. 1 de 3] | Revista | CONSUMER.es EROSKI
 
JEje menudo tochaco has puesto...xD...quien se lo lea le tienen que gustar muxo las gominolas xDD.

Yo solo una cocacola de vez en cuando de esas con azucar...xDDD

Saludos...
 
Me ha llamado la atención especialmente esta parte:

* Cinco de los siete colorantes hallados son azoicos, de los que se sospechan efectos secundarios como alergias y trastornos en el comportamiento infantil, demostrados en la tartracina (E-102), que no debe ser consumida por personas asmáticas o intolerantes a la aspirina.

¿Alguna vez habeis visto a un niño pequeño ponerse alterado como Pocholo despues de haber comido golosinas? Yo si.
 
Atrás
Arriba